TORKEMADA

La izquierda y la Derecha

2019-07-14

La izquierda y la Derecha





Bochorno, incluso mayor que el que recientemente pasé en Roma, es lo que estoy sufriendo al ver el vodevil que nos ofrecen los políticos, algunos al menos, donde los protagonistas, malos actores y peores políticos, nos hacen creer que lo realmente importante es nuestra calidad de vida y la solución de los problemas del día a día.

En el plano vasco, la pelea es a un volumen de sonido muy bajo, calma chicha en la superficie y patadas en la espinilla bajo la mesa, principalmente, entre los partidos abertzales, PNV y EHBILDU que juegan una partida a largo plazo disputándose el liderazgo de dicho campo y con ello, de la sociedad vasca.

En el plano estatal la cosa está bastante más complicada y enrevesada puesto que ambos bandos, izquierda y derecha, protagonizan sus luchas cainitas por liderar dicho espacio, cada uno en su terreno acotado y sin caer en la cuenta que el panorama político de multipartidismo, superado el viejo bipartidismo, requiere de una mayor cintura política y de una nueva cultura política, basada en el acuerdo entre diferentes, por otra parte, ta arraigada en Euskadi.

El caso más patético, en mi opinión al menos, es el protagonizado por los partidos de izquierda, PSOE y PODEMOS, donde los primeros pretenden recabar el apoyo de los segundos por su cara bonita, les invitan a diseñar el menú (programa de gobierno) mientras les niegan su degustación en la mesa y los segundos, obviamente, les recriminan su veto y les prometen lealtad pero no sumisión. Puestos a proponer chuminadas, yo les propondría a ambos un Gobierno de cooperación compuesto íntegramente por personalidades independientes y de prestigio, en el que no estuviese ni el propio Sánchez, y que fuese apoyado por todos aquellos partidos que apoyaron la moción de censura. ¡Por pedir, que no quede!

Pues bien, cooperación, lealtad, trabajo en equipo y otros muchos conceptos son términos harto conocidos por los productores de alimentos en cuanto que pertenecen a eso que se viene a llamar la cadena alimentaria conformada, entre otros, por productores, transportistas, empresas privadas y cooperativas de transformación, empresas comercializadoras, mercados y mercas, cadenas de distribución y finalmente, como dice Juan Roig, el jefe, ósea, el consumidor.

La cadena alimentaria es radicalmente diferente en función del número de eslabones que la integren, el tipo de producto, la naturaleza jurídica de cada uno de sus integrantes y así nos encontramos desde circuitos cortos donde productores optan por el mercado local, grupo de consumo, etc. , productores con mayor producción y/o mayor competencia que deben comercializar a través de terceros (tiendas, supermercados, mayoristas,…) y cómo no, tenemos productores y/o cooperativas de productores que recurren a través de la gran distribución a un publico mayoritario que vive, cada vez más, concentrado en los núcleos urbanos y para cuyo acceso deben recurrir a comercializadoras, logística, etc.

2019-07-07

El cuerpo de Don Luis




Los compromisos familiares me ausentaron de mi cita semanal con mis lectores y no se crean que no me fastidia el contratiempo. Soy consciente del alivio que sintieron mis críticos, pocos pero insistencialistas, y de la pena que sintieron mis seguidores, bastante más numerosos pero también más discretos que los anteriores.
Por ello, resultó una sorpresa mayúscula recibir la llamada de unos amigos oscenses que, seguidores habituales de mis filípicas, han tenido a bien invitarme a un bello pueblo de Huesca a conversar con ellos y trasladarles de viva voz a primeros del mes de septiembre, mis reiterados mensajes en pro del mundo rural, de su cultura y de la dignidad de los productores de alimentos, además de gestores del territorio y modeladores de paisaje.
Estoy seguro que los que asistan a dicha charla se sentirán ciertamente defraudados cuando comprueben lo parco en palabras que es éste que, en apariencia, tiene una verborrea interminable y un atractivo argumentario, al menos, en su faceta escrita. ¡Ya les contaré!
Como informaba al inicio, mis compromisos familiares me llevaron hasta Roma a, lo que popularmente se dice, ver piedras, comer pasta y patear de lo lindo por las anárquicas callejuelas de la capital italiana. A la vuelta, más allá de lo meramente turístico, quisiera trasladarles un par de apuntes. Primero, la masificación del turismo, al menos en ciertos monumentos y horas del día, hace que se den situaciones límite que rayan lo patético y como ejemplo de ello, les cuento que mi visita a los museos vaticanos fue un clarificador de ello porque con un total de 35.000 visitas diarias (13 millones de visitantes al año) ya se pueden imaginar que la prole de visitantes sufrimos  un paseo museístico que para sí quisieran muchos animales que son transportados  y que, paradójicamente, recaban el interés de muchísima gente bienintencionada mientras, éstos modernos borregos, sufren por los pasillos papales sin que nadie se preocupe por ellos.
Segundo, siguiendo con el viaje pero volviendo a una de mis obsesiones particulares, les tengo que reconocer mi sorpresa al comprobar que en los establecimientos hosteleros visitados, la leche era de alta calidad, leche entera y pasteurizada que para mí quisiera en los bares a los que acudo habitualmente donde la leche, por decirlo finamente, es simple y llanamente, la más barata que había. Incluso en la distribución, la leche UHT de marca blanca, la leche era notablemente más cara que aquí, con precios de 1,06 euros/litro de leche entera, eso sí, con el pertinente logo de “Latte 100% italiano”. Viendo los precios que rondan la distribución estatal, ¿Cómo se les queda el cuerpo, señores ganaderos?.
El cuerpo del señor ministro de Agricultura, Luis Planas, por otra parte, parece que está en mejor estado de mantenimiento que el de los ganaderos, más aún si nos atenemos a sus declaraciones con motivo del Día Internacional Lácteo ante la industria del ramo a los que llegó a decir que el sector lácteo es un excelente ejemplo de las cosas que se hacen bien dentro del sistema agroalimentario español para ofrecer productos de gran calidad, incidiendo en la necesidad de mejorar aspectos como la organización, para que el sector pueda ser más competitivo, tanto en los mercados nacionales como internacionales y animando a impulsar medidas de promoción del consumo, sobre todo entre la población más joven. Finalmente, reseñó el Ministro Planas, ministro en funciones desde el mismísimo día de su nombramiento, que el sector tendrá un gran futuro si es capaz de organizarse bien y mantener la oferta de productos competitivos y de calidad, que son las señas de los alimentos españoles. Incluso llegó a reconocer que tanto la producción como la industria de la leche han vivido "situaciones muy difíciles" pero que han logrado encontrar "un punto de equilibrio", transparencia y mayor estabilidad.
Intento rumiar en mis adentros estas últimas afirmaciones pero no alcanzo a asimilar el mensaje que intenta vendernos el ministro. Quizás sea por mi limitación intelectual, quizás sea mi falta de apertura mental al no convivir con los industriales o quizás sea porque con los que sí convivo y comparto vicisitudes es principalmente con los ganaderos, bien sea con los que gestionan sus explotaciones en la cruda realidad bien sea con aquellos que, día a día, silenciosa pero imparablemente, van apagando la luz de sus cuadras porque ni obtienen la mínima rentabilidad para llevar adelante una vida digna ni logran atraer a sus hijos/as para que sigan con la actividad.
Ahora bien, quizás, más que un problema mío, puede que el problema es de aquel que desconoce, o lo que es peor, actúa como si desconociese la realidad de los más vulnerables. Por si le quedase alguna duda, Don Luis, los ganaderos.


Xabier Iraola Agirrezabala

2019-06-23

FERVOR RURAL




Elegir el tema sobre el que escribir semanalmente, además de un pequeño suplicio mental, suele ser el resultado de una caprichosa conjunción de estrujamiento mental y casualidades socio-laborales que le llevan a uno por desconocidos derroteros que, a la postre, finalizan en el sitio menos esperado.

Una vez fijada la temática, les tengo que reconocer que recurro a la técnica de los bertsolaris (improvisadores de versos) que piensan primero cuál va a ser el remate final y componen, de atrás para adelante, el verso en su totalidad. Habitualmente, enfilo la tarea con una anécdota de mi entorno más próximo pero iniciado el camino hacia un final prefijado, mis palabras discurren por un camino de rectas y curvas que, la inmensa mayoría de las veces, acaba donde no debieran. Ósea, que la técnica y mis intenciones van por unos derroteros pero la realidad, va por otros bien distintos.

Esta vez, cuando ando enfrascado en la organización de unas Jornadas de Puertas Abiertas, llamada ONGI ETORRI BASERRIRA, que organizadas por la organización agraria ENBA consiste en abrir las puertas de 36 caseríos vascos los días 5 y 6 de Julio para que la población urbana pueda conocer el modo de vida y el trabajo de nuestros baserritarras, las continuas llamadas de interesados en asistir a las mismas, me proporcionan la ocasión de interactuar con gente del mundo urbano que, dicho cariñosamente, no tienen repajolera idea de la cuestión rural y agraria pero que, satisfactoriamente, muestran un gran interés en saber algo más de este mundo, en principio, ajeno. Como decía, estas llamadas me ponen sobreaviso de la preocupante lejanía con que vive el mundo urbano del rural, incluso, en una Euskadi con un sector agrorrural que en su inmensa mayoría podría ser calificado de periurbano.

Pues bien, hace unos pocos días leí un interesante y completo artículo de opinión de Fernando Fernández Such , experto en políticas agrarias y desarrollo rural vinculado políticamente a PODEMOS, titulado “El mundo rural, la agricultura y la alimentación más allá del Ministerio” y en el mismo, tras sesudas y profundas reflexiones, reclamaba una política integral de Desarrollo Rural que, como recoge su mismo título, vaya más allá del sector agrario y abogaba por resucitar la ley 45/07 de Desarrollo Sostenible del Medio Rural que duerme en algún cajón ministerial y que, ésto ya es cosecha mía, para cuando la revivan ya estará totalmente desfasada. En ese mismo artículo Fernando reclama un enfoque territorial de la política rural y reclama instrumentos y medidas acordes con el nuevo enfoque que propugna.

Coincidiendo en los tiempos, el Departamento de Desarrollo Económico e Infraestructuras de mi admirada Consejera, Arantxa Tapia, acaba de lanzar públicamente el pistoletazo de salida del largo, sinuoso y tortuoso proceso político-administrativo para aprobar una nueva Ley de Desarrollo Rural que ahora se ha expuesto a información pública y posteriormente, tras el trámite interno del propio ejecutivo será llevado al Parlamento Vasco para su debate y aprobación.

2019-06-16

La astuta Consejera


Estos días andamos flipando con los juegos de cortejo que diferentes candidatos y partidos políticos despliegan para camelar al más incauto de los de alrededor y lograr así ese apoyo que le garantizará el sillón de mano para los siguientes cuatro años.

Dicen que el poder desgasta más, pero les recuerdo que el maquiavélico dirigente italiano Giulio Andreotti concluía que "El poder desgasta, sobre todo cuando no se tiene" y por ello, lo habitual es que se luche, por vías pacíficas eso sí, por arrebatar al adversario los resortes del poder. Más aún, recuerdo que Arzalluz se refería al pavoneo previo que todo cortejo animal conllevaba para que el ansiado objetivo llegase a sobrevalorarlo y ocultar, parcialmente, las inherentes debilidades.
Tras alcanzar el poder, toca el reparto de tarta y de áreas de poder y es entonces cuando los ciudadanos podemos observar, en caso de gobiernos  multipartitos, cuáles son las áreas prioritarias para cada uno de los contendientes y constatamos, en la mayoría de los casos, que el Departamento de la cosa agraria (rural, alimentaria, …), al igual que me ocurría a mí cuando de niño en el patio los capitanes se repartían a pasos los jugadores de sus equipos, es una de las últimas en elegir.
El área agro-rural parece ser tan minúsculo y de inferior categoría que ya nadie, salvo las organizaciones agrarias, se plantea reivindicar un departamento o área propia donde se engloben materias tan básicas pero vitales como son la producción agroganadera y forestal, el desarrollo rural, la alimentación, la industria agroalimentaria, los montes y las áreas naturales protegidas pero, visto el discurrir de los últimos años, también se debiera integrar toda la política ambiental ligada al territorio natural.
Escuchamos con harta frecuencia afirmaciones que, quizás con excesiva ligereza, señalan el carácter estratégico del sector primario o primer sector, como le gusta referirse a nuestra Consejera Arantza Tapia, pero la realidad, además de cruda es tozuda, y nos viene a demostrar que el primer sector, a la postre, se queda en un mero apartado de un macrodepartamento, perdiendo con ello, toda la visibilidad y proyección que la cuestión merece.
Me he referido a nuestra Consejera pero no se crean que es un asunto limitado al Gobierno Vasco, cuestión que parece ser abordaremos el año que viene, puesto que es un debate aplicable a todas y cada una de las administraciones o gobiernos conformados en estas fechas. Veremos, aproximadamente dentro de un mes, en qué queda el reparto de áreas y quiénes son los elegidos.
Por cierto, hablando de Arantza Tapia, ...

2019-06-09

Incoherencia plastificada





Sorpresa, cuando no indignación, es el sentimiento que me aflora cada vez que veo en algunos comercios, sobretodo en esos puntos mal llamados comercios de oportunidad, una pieza de fruta embolsada o embandejada con su consiguiente cierre plastificado. Incluso, he podido ver en redes sociales, una naranja pelada que viene en su envase plástico donde, obviamente, se alude a su facilidad de consumo al no tener que ser pelada. Por ello, no me extraña nada y comulgo plenamente con la impactante campaña “Cero Plástico” impulsada esta semana última por diversas entidades y colectivos conservacionistas con la que pretenden concienciar a la sociedad de las perniciosas consecuencias que tiene nuestra desaforada utilización de plásticos de un único uso y consecuentemente, reducir el uso de dichos plásticos.

Al ver las terribles imágenes de playas y océanos anegados de plástico se nos encoge el alma, dos minutos a lo máximo, y rápidamente cambiamos de cadena o noticia puesto que estas terribles noticias, a semejanza con los que nos ocurre al ver imágenes de niños famélicos en la tele mientras nuestras mesas rebosan de alimentos, apelan a nuestra conciencia y normalmente, esta apelación suele resultar molesta, o cuando menos, incómoda. Por ello, cuando vemos las playas y mares plastificados aliviamos nuestras conciencias echando las culpas a las industrias agroalimentarias, a las cadenas de distribución o sobretodo, a los gobiernos de turno que no regulan para que dichos plásticos desaparezcan. Eso sí, luego, cuando vamos a la tienda, olvidado el retortijón de tripas que nos produjeron las imágenes de las playas, mares y ríos plastificados, optamos por alimentos y productos alimentarios en función de su comodidad para su posterior consumo y gestión doméstica.

El mismo consumidor que se escandaliza con las imágenes “plastificadas” es el que compra los tomates embandejados, las zanahorias plastificadas, el queso en porciones individualmente plastificadas, las ensaladas embolsadas o las patatas cocidas, cortadas y envasadas al vacío para hacer la tortilla de patatas o ensaladilla rusa. Paradójicamente, somos así de incoherentes.

Decimos no tener tiempo para cocinar ni alimentarnos mientras consumimos un par de horas diarias en las diversas pantallas que tenemos en casa y por ello recurrimos a alimentos precocinados que, obviamente, vienen envasadados en más plástico. Todo ello conlleva que la industria agroalimentaria, desde el más pequeño de los baserritarras que lleva al mercado su verdura, cortada y pelada en su bolsita para elaborar rápidamente una riquísima menestra hasta la más grande de las industrias que prepara productos de quinta gama y/o innovadores, todos ellos, plastificados en mayor o menor medida y al mismo tiempo, esos baserritarras, cooperativas e industrias innovan y refuerzan aquellos proyectos que vayan alineados con el vector de conveniencia–comodidad que es, según todos los informes, uno de los vectores más importantes en la decisión de compra.

Soy consciente que los diferentes gobiernos pueden hacer mucho impulsando legislación tendente a disminuir el uso de plástico en los envases alimentarios y que las propias empresas agroalimentarias y cadenas de distribución podrían hacer bastante más de lo que hacen adoptando esta teórica reclamación generalizada de menor plastificación, ahora bien, todos y cada uno de nosotros debemos saber que el principal motor del cambio que, al menos teóricamente, decimos defender depende, principalmente, de cada uno de nosotros y especialmente, de nuestras decisiones de compra y hábitos de consumo.

Al igual que me refiero a la cuestión de los plásticos me puedo referir a otras muchas cuestiones y como muestra de nuestras incoherencias, señalar únicamente el fuerte respaldo que tiene teóricamente la venta directa, los mercados de productores y las ferias mientras, salvo excepciones, los mercados diarios locales languidecen y sobreviven gracias a una clientela, mayormente, octogenaria y como segundo ejemplo, valga mencionar la gran simpatía que despierta el consumo de leche fresca mientras la venta de leche pasteurizada, tanto en brik como en bolsas y en las maquinas expendedoras, desciende hasta cifras inapreciables para las estadísticas utilizadas en el retail.

Termino, una vez más, repitiéndome más que la morcilla. La política agraria la dirige el consumidor cada vez que hace un acto de compra y cada vez que elige un producto autóctono o foráneo, cada vez que consume leche fresca o esterilizada, cada vez que acude a un mercado o compra en una gran superficie u on line, cada vez que compra productos frescos o precocinados, etc.

Algo parecido, sino idéntico, viniendo a la cuestión del plástico, ocurre con la política ambiental. Por ello, hagamos examen de conciencia y luego, hablamos. ¿Vale?


Xabier Iraola Agirrezabala


2019-06-02

Toda la carne en el asador



El cierre de un proceso electoral sempiterno nos ha dejado a todos los ciudadanos desfondados. Unos, lo han – hemos vivido con más cercanía dado que nos iba mucho en ello y otros con una indisimulada apatía. Las elecciones de Abril, elecciones al Congreso y Senado, las vivimos con una cierta lejanía pero las últimas, las elecciones municipales y forales, en nuestro caso, las vivimos con gran intensidad porque la orientación que fijen las nuevas corporaciones y las nuevas Juntas Generales y Diputación Foral, serán determinantes para otras cuantas instituciones o entidades (Mancomunidad de Enirio-Aralar, la Parzonería de Gipuzkoa-Araba, los órganos gestores de los Parques Naturales, etc.) que resultarán claves para mejorar, perjudicar o pasar sin pena ni gloria, por el futuro de nuestros baserritarras.
En los próximos meses o años veremos en qué dirección se mueven y nuestros baserritarras podrán valorar si la opción de gobierno elegida es la correcta para su actividad y para sus intereses. Sí, me refiero a esos intereses que los grupos conservacionistas gustan tildar de intereses particulares, egoístas, económicos, etc. pero que a la postre, no son más que los intereses de la gente que vive en y de la tierra.
Los baserritarras, algunos al menos, los más conscientes de la jugada, han puesto toda la carne en el asador y aunque a alguno de ellos, la apuesta no les ha salido bien del todo, no por ello tiene menos mérito y por eso me gustaría subrayar especialmente la actitud valiente de Ainhoa, una pastora de Amezketa que los meses de verano sube su rebaño a la sierra de Aralar y que para defender los intereses de los “malvados” ganaderos de Aralar se enfrentó a su hasta ahora propio partido y se lió la manta en la cabeza, encabezando una candidatura independiente, en la que embarcó a otro par de ganaderas, cuyo objetivo era defender a productores como ellas. El cada vez menor peso del sector primario, incluso en estos pueblos rurales, nos hace pensar la ínfima incidencia que los mensajes agrorrurales tienen en este tipo de contiendas. Aún así, mi reconocimiento a Ainhoa y su gente.
Otra que ha puesto estos últimos años toda la carne en el asador por el sector primario estatal ha sido la eurodiputada popular Esther Herranz que, tal y como auguraban las encuestas, se ha quedado fuera del hemiciclo de Bruselas y con ello, el sector primario estatal sin una aliada y curranta nata que lo defienda. Es la cara amarga de la política que no trasciende tanto pero, haberla hayla. Espero que el Partido Popular separa valorar su valía, su ingente labor en la Ponencia sobre la Reforma de la PAC  y la rescate, bien en sustitución de algún otro eurodiputado bien en otras funciones, eso sí, vinculadas a la cuestión agraria.
Ahora bien, hablando de la carne puesta en el asador, no puedo pasar por alto ....

2019-05-25

El voto y la cartera




El sempiterno periodo electoral que vivimos, dos campañas electorales en el plazo de un mes, deja a uno exhausto y necesitado de una pronta recuperación de la normalidad (¡Viva la maravillosa rutina!) donde la cuestión laboral se compagine con la familia, el ocio y otras cuestiones que, por pequeñas que sean, son las que dan sentido a nuestra vida diaria.
Comenzamos el año corriente con los jefecillos locales de los partidos políticos a la caza de vecinos, deportistas, toreros, líderes sociales y cualquier otra persona que diese relumbrón a la lista electoral del ayuntamiento y ahora, justo hoy, domingo, es el momento de depositar el voto en la urna. En lo que a mi espectro respecta, son bastantes los baserritarras que se han implicado en las listas, unos más adelante que otros, pero les puedo asegurar que, independientemente del color de maillot que hayan elegido, para mí, es digno de elogio y aplauso que algunos agricultores, ganaderos y forestalistas se hayan implicado en la vida política municipal que, por cierto, es la más cercana y edificante.
Por otra parte, en el transcurso de la campaña, el sector primario mira con distancia la campaña en su conjunto y muy especialmente, las peleas, broncas y dimesydiretes de algunos políticos que dan más pena que confianza. Asimismo, observa con cierta tristeza la ausencia de mensajes, debates y propuestas orientadas al sector primario y rural y en su intimidad, hasta lo llega a justificar dado el escaso peso que el sector primario tiene en la sociedad vasca (cuestión ampliable al conjunto de la sociedad europea) .
Por eso mismo, mi primera reflexión sería sobre cuál es el peso que tiene la cuestión agraria y el mundo rural en el discurso de los diferentes partidos políticos y cuál es el trabajo, interno y previo, que realizan los partidos para afrontar un periodo electoral desde la óptica agrorrural. Aún es más, ¿qué peso tienen los responsables sectoriales de lo agrario en la vida interna de los partidos y qué influencia tienen para convencer e/o imponer sus tesis frente a una mayoría de compañeros, en principio, alejados de la sensibilidad rural?. Hace unos meses clamaba en el desierto, en eso que yo denomino como la “fase del café” (periodo pre-electoral donde los responsables de partidos te invitan a tomar un café para así animarte para integrar su lista electoral) y creo que, ahora que la suerte está echada, creo que el sector en su conjunto debiera reflexionar profundamente sobre su implicación en la vida social y política porque de lo contrario, teniendo en cuenta la realidad menguante del sector productor, mucho me temo que cada vez será más insignificante.

2019-05-19

ASALVAJADOS




La semana pasada me referí a la escandalera montada por el vídeo en el que el pastor de cabras, el asturiano Nel Cañedo, denunciaba el mandato judicial para cerrar un gallinero a consecuencia de la demanda presentada por el propietario de un hotel rural colindante. El vídeo en cuestión ha adoptado la categoría de “viral” que, en estos tiempos modernos, es la categoría que ansiamos alcanzar todos los comunicadores, bloggeros, tuiteros y youtubers del más variado pelaje que pululamos por la fauna comunicativa.
Pues bien, ahora resulta que es el propietario del hotel quien ha respondido a Nel, el héroe de todo el sector y parte del extrarradio, con una demanda por amenazas vertidas, al parecer, en el vídeo de marras. Veremos en qué queda la cuestión. Ahora bien, tras esta reacción queda más que patente que este hostelero no cuenta con el asesoramiento adecuado porque su establecimiento está adquiriendo todos los boletos posibles para ser incorporado a la lista negra de los miles de turistas que visitan el medio rural de Asturias. ¡Él verá!.
En esas estamos cuando leo con gran alborozo una noticia difundida por la Agencia EFE que dice, literalmente, que Bauma, pequeño pueblo del cantón de Zúrich en Suiza, cansado de afrontar quejas ante tribunales por supuestas molestias ante el sonido de los cencerros de las vacas o de los campanarios locales, ha aprobado una regulación que ya no considera éstos un ruido molesto y excluye cualquier denuncia civil relacionada. Según parece, como clara demostración que los tontos no son exclusivos de nuestro entorno, la nueva normativa se aprueba cuatro años después de que en la misma zona varios vecinos lanzaran una iniciativa legal contra un granjero, lo que entonces obligó a éste a quitar los cencerros de su ganado por la noche.
Situaciones tan ridículas, dantescas pero cada vez más frecuentes nos encontramos con gente urbanita que pretende organizar el mundo rural según sus coordenadas mentales y mientras tanto, por otra parte, tenemos a otros cuantos que nos dicen que el mundo rural se ha desvirtuado, se ha modernizado en exceso y que por lo tanto hay que renaturalizarlo, recuperar el lado más salvaje de la naturaleza y abandonar toda actividad productivo-económica a fin de que la Madre Naturaleza se vaya expandiendo y desarrollando según su leal saber y entender.
En este sentido, ...

2019-05-12

Vive y deja vivir





Nel Cañedo, el polémico cabrero de los Picos de Europa, ha vuelto a armarla, en el mejor de los sentidos, al denunciar con uno de sus sensacionales vídeos caseros el inexplicable cierre en Cangas de Onís de un gallinero tras las quejas del propietario de un hotelito rural por las molestias que las gallinas generaban a sus clientes.

Nel, con su estilo desenfadado, brusco, a veces incluso faltón, transmite a la perfección el cabreo que siente el mundo rural y muy especialmente el sector productor, con el mundo urbano pero muy especialmente con esas personas que tratan con desdén y menosprecio a los habitantes del rural y que pretenden en su visita semanal, mensual o anual que los habitantes de los pueblos y los productores modifiquen sus formas de vivir, ocio (caza, vaquillas, sokamuturra, etc.) y trabajar por el único y simple hecho de que no cuadran con sus esquemas mentales y trastocan sus hábitos de comportamiento.

Nel, con sus videos caseros y la ayuda de las redes sociales se ha convertido en un fenómeno de la comunicación, más famoso que Pedro el cabrero amigo de Heidi, que atrae y encandila tanto a los productores que vibran al escuchar sus burradas en ese lenguaje tan particular pero no crean que su éxito se limita a los baserritarras porque son miles de habitantes del medio urbano los que se sienten atraídos por el grito de rebeldía del cabrero hastiados como están con una sociedad tan tontizada que está perdiendo hasta el más mínimo sentido común.

En estos tiempos donde los baserritarras se encuentran más que hartos de escuchar la cantinela de técnicos, ecologistas y políticos de que tienen que aprender a convivir con la variada fauna que pulula por sus terrenos y montes, parece ser que algunos urbanitas que van al pueblo como Atila, arrasando con todo, sin respeto alguno por lo local y para más INRI, sin intención alguna de convivir ni con fauna ni con ganado y mucho me temo que, incluso sin ánimo de convivir con los habitantes autóctonos.

El caso relatado por Nel es uno más de los cientos de ejemplos de gente urbanita (queriendo diferenciar gente urbana de gente urbanita) que acude al mundo rural con su mentalidad urbanita y queriendo imponer sus usos y costumbres urbanitas, incluso, allá en el pueblo. Desconocen, según parece, el dicho popular que dice “allí donde fueres,...”. ¿Para qué? se preguntarán ellos, seguramente, convencidos como están de que su mentalidad y sus hábitos son los correctos ante la mentalidad y hábitos de unos pueblerinos que deben, según sus coordenadas mentales, ir adaptándose a la finura de los buenos modales de la modernidad urbanita.

2019-05-05

El original y la copia




El siempre añorado Xabier Arzalluz decía que en política, entre el original y la copìa, el votante solía optar, mayoritariamente por el original. Pues bien, si miramos los resultados de las elecciones generales del domingo 28 , al menos en lo que se refiere al bando de la derecha, estimo que ha ocurrido algo similar puesto que los votantes de la derecha radical, hasta ahora agazapados en el seno del PP, han optado por el original, VOX, que dice a los cuatro vientos y con descaro lo que más de uno pensaba hasta el momento y no lo proclamaba a los cuatro vientos por temor a perder ese espacio de centro que, según todos, es el que proporciona las grandes victorias.

Al final, el centro se lo ha llevado, en gran parte, el PSOE, y mientras tanto, el hasta ahora hegemónico partido del centro-derecha, PP, se ha llevado un ostión antológico y se ha quedado realmente noqueado, a la espera de los resultados del 26 de mayo donde puede ser bien rematado del todo bien parcialmente resucitado. Yo, que como supondrán no soy votante popular, cara al 26 de mayo, preveo que el golpe será tal que hasta la eficaz europarlamentaria popular, la riojana Esther Herranz, que va en el puesto 14, se pueda quedar fuera del hemiciclo y permítanme que, desde la distancia ideológica, sienta muy mucho que el sector agrario estatal pueda perder una currela y aliada sectorial de esta categoría.   

Hablando de copias y de original, me viene a la cabeza una noticia reciente sobre el lanzamiento de los productos de la marca Ethica Meat (carne ética, en castellano) para el año 2021 por parte de la empresa vasca Biotech Foods, una empresa que se dedica a producir falsa carne con la  construcción de tejidos musculares a partir de células madre de animales sin intervención ni modificación genética con el objetivo de emprender una «revolución alimentaria». Así, como lo leen, en Euskadi, en el país del txuletón por antonomasia,  en un laboratorio se dedican a construir falsa carne y encima, pretenden vendérnosla, como ética.

A mí, este tipo de innovaciones me pillan un poquito mayor pero más allá de la edad no pretendo comulgar con ruedas de molino ni bajar la guardia ante semejantes experimentos, por muchos fondos de inversión que haya por detrás y por muchas campañas con que nos intenten convencer que lo realmente natural, ético y medioambientalmente recomendable, es sustituir la carne natural, proveniente de nuestra cabaña ganadera por un sucedáneo producido en un laboratorio a base de vete a saber qué.

Soy consciente de los enormes retos medioambientales que nos plantea el inquietante  e imparable crecimiento de la población mundial si todos los millones de habitantes del globo se alimentan con la, llamémosla,  dieta occidental y que por todo ello, deberemos ir hacia una alimentación más variada, más vegetal, con menos carne por lo tanto, y todo ello acompañado de un modo de vida saludable donde la práctica deportiva sea parte fundamental. Ahora bien, de ahí a comer falsa carne producida en un laboratorio, por mucho que sea “made in Euskadi”, va un trecho demasiado amplio que al menos yo, como consumidor, no pienso recorrer.



2019-04-28

Burrómetro




Hoy, 28 de abril, con la celebración de las Elecciones Generales al Congreso y Senado, vivimos una nueva edición de la fiesta de la democracia con una campaña tan bronca como insípida. Bronca en cuanto que algunos partidos y candidatos han vivido una auténtica carrera en el “burrómetro” que consiste en decir la mayor de las burradas con el único objetivo de conseguir un titular para posteriormente moverlo en redes sociales. Insípido, porque en la mayoría de los casos, excepciones haberlas haylas, se ha entrado poco en harina y no se le ha hincado el diente a los temas que verdaderamente interesan a los ciudadanos.
Esta misma semana, el miércoles precisamente, la villa de Ordizia celebraba su mercado semanal, un mercado que desde 1.512 celebra un verdadero festival de la alimentación local sustentada en baserritarras, mayoritariamente mujeres, que ofrecen a sus clientes lo mejor de sus huertas, de sus frutales y la leche, queso, cuajada, etc. de las ovejas que pastan en sus tierras. Además esta semana, se celebraba el Artzain Eguna (Día del Pastor) que supone la presentación en sociedad del nuevo queso Idiazabal y en el seno de dicha fiesta, pastores de la sierra de Aralar cruzan el casco histórico con sus rebaños escenificando así, la subida a los pastos montanos que se abrirán el 1 de mayo próximo y da la casualidad, que mientras las ovejas desfilaban por una calle, por otras calles y plazas andaban las comitivas políticas repartiendo su propaganda y pidiendo el voto para su formación.
Unos y otros reivindicaron el papel estratégico que juega el sector primario y especialmente, el sector ovino con el queso Idiazabal como estandarte pero subrayando sobremanera el papel medioambiental que los pastores ejercen con sus rebaños en la sierra. Mientras tanto, los ganaderos escuchan escépticos los cantos de sirena y las ovejas enfilan el camino ascendente a la Sierra esperanzadas con que dicho apoyo electoral se traduzca, una vez termine el ciclo electoral el próximo 26 de Mayo, en un impulso firme y decidido a todas aquellas actuaciones e infraestructuras que ellas y sus pastores necesitan para vivir dignamente en la Sierra.

2019-04-21

Zapatero a tus zapatos


Mi amigo Patxi dice que soy un “zirikatzaile” (provocador) profesional que disfruto sacando a la palestra temas polémicos y/o poniendo negro sobre blanco lo que mucha gente de mi círculo (productores, pequeños elaboradores, gente del rural, etc.)  piensa y no se atreve a expresar, claro está, en público y publicadamente. De haber ostias, parecen concluir, que sean para Xabiertxo, el menda, ya que resulta más cómodo que los golpes los reciba uno sólo mientras el resto vive plácidamente tras el parapeto.
En fin, qué le vamos a hacer, me consolaré con que entra dentro del sueldo. Pues bien, hoy vengo con cosas más tranquilas y que no generan tanta polémica como son las cosas del comer porque está meridianamente claro que el placer de comer es un placer muy, pero que muy extendido.
Relacionado con la temática, recientemente he podido leer que la cesta de la compra española es una de las más baratas de la Unión Europea (UE) y si tomamos como referencia los 15 principales países, exceptuando Portugal, España tiene la cesta más barata incluso con 19 puntos de diferencia para con países de PIB muy similar al nuestro como es Italia y muy alejados de Alemania que nos saca 30 puntos.
Analizados diversos factores que pudieran explicar el porqué de dicho comportamiento y de los bajos precios de los alimentos en un país que alardea de comer fantásticamente, todo apunta que el factor diferencial sería la extensa red de de puntos de distribución, con diversidad de formatos  que, como era previsible, compiten a muerte entre ellos por su correspondiente cuota de mercado. En resumen, es la competencia en la distribución la que justifica que España cuente, en líneas generales, con una alimentación tan barata.
Adentrándome en la cuestión y ojeando un reportaje monográfico sobre la distribución de base alimentaria en el País Vasco y Navarra redactado por Rosa de Lera en la revista Alimarket del mes pasado, podemos observar que la superficie comercial en Euskadi creció en un 2,6% frente al 1,9% de media estatal y así, cerramos el ejercicio con 947 establecimientos con 598.005 m2 frente a las 925 tiendas y 582.824 m2 del año precedente. Navarra, por otra parte, sólo creció un 0,8%.

2019-04-14

Con los pies en tu tierra




Imagino a mi apreciado Carlos Etxeberri con el que comparto tribuna en el periódico Noticias de Gipuzkoa haciéndose el harakiri al conocer la noticia de que el fondo británico Zegona se ha convertido en el primer accionista de la empresa Euskaltel tras lograr una participación del 20,94% por delante del 19,8% que tiene Kutxabank. Todo los domingos dando (con razón) la matraca sobre la importancia que tiene para el futuro de nuestro país que las grandes empresas tractoras estén bien enraizadas y participadas por fondos autóctonos para que, vayan unos hijos de la gran bretaña, a comerse, coloquialmente, nuestra joya de la corona.

Incluso para mí, personalmente, ha sido un pequeño shock puesto que mantengo desde su inicio un vínculo sentimental con la marca naranja (incluso la sede central en Zamudio cuenta con una sala de nombre Legorreta, mi pueblo) y ahora esta noticia, ahondando aún más en el incomprensible abandono de su equipo ciclista por el que suspiraba todo el país, me deja totalmente perplejo y a la espera del devenir futuro para saber si mantengo mi vínculo o si por el contrario paso a un estado de orfandad y consecuentemente, me instalo en el mundo de las ofertas. Sé que el Lehendakari Urkullu ha salido a la palestra a tranquilizar a la gente, principalmente a empresarios y sindicatos, sobre las garantías estatutarias para el mantenimiento de la sede aquí pero, en mi humilde opinión, a parte de la cuestión empresarial y fiscal ligada a su sede social, creo que el tema va mucho más allá.

Hablamos del vínculo de una empresa con el país que lo acoge, eso que Carlos Etxeberri nos repite domingo sí y domingo también, y cuando digo vínculo hablo de compartir estrategias y retos de futuro, compartir los beneficios para el bien común porque, básicamente, en ello nos va el futuro de todos, de la empresa, de sus empleados, proveedores y clientes que, entre todos, conformamos eso tan etéreo como es la sociedad.

2019-04-07

Las cifras del paro




Este año celebro las bodas de plata. 25 años de casado con la misma mujer. No se crean que es mérito mío, el mérito es el de la parte contratante que ha sabido llevar, con infinita paciencia y humor, mis rarezas que, dicho sea de paso, no son pocas. Si a esos 25 les sumamos los 4 años de noviazgo, convendrán conmigo que visto el panorama social actual, soy (somos) un bicho digno de análisis y estudio sobre la fidelidad a una persona porque les tengo que reconocer, ahora que no nos oye nadie, que mi actual esposa también fue mi única novia, ósea, me rio yo de la puntería de algunos cazadores, en mi caso, 1 de 1.

Pues bien, hace 25 años viajamos a Nueva York (no sé olviden que la parte contratante es del gran Bilbao) y aparte de la dimensión gigantesca de todas las cosas, me llamó la atención sobremanera, al menos en los puntos turísticos y establecimientos hosteleros que frecuentamos, la fragmentación social papable siendo fácilmente constatable que los trabajos más elementales y por ello, peor retribuidos, eran ejecutados por personas de origen latino o de raza negra mientras los encargados, jefes y propietarios eran anglosajones.

25 años después, sin ser un agudo especialista del mercado laboral y sin querer descubrir el Cantábrico, creo que estamos muy cerca o cuando menos, acercándonos a pasos forzados a una situación similar a aquella, donde los trabajos más básicos de la hostelería, servicios, mantenimiento, agricultura, etc. son y serán ejecutados por personas inmigrantes, porque por muy asombrado y/o indignado que se ponga el autóctono de turno, la verdad sea dicha que los autóctonos no quieren (queremos) empleos en los que los horarios sean amplios y flexibles, en el que tengas que trabajar los fines de semana, el trabajo sea algo más duro que el de oficina y más aún, si los salarios no son boyantes.

En Euskadi, las cifras oficiales de desempleo apuntan que el número de desempleados registrado en los servicios públicos de empleo en la Comunidad Autónoma Vasca bajó en marzo en 1.911 personas respecto a febrero, el -1,59 %, y la cifra total de desempleados queda, así en 117.952, constatándose respecto a marzo de 2018, un bajón en la CAV en 9.212 personas, es decir, una bajada interanual del 7,24%. En una primera y rápida mirada, podemos calificar como buenos los datos, si bien, acercando la lupa, podemos caer en la cuenta el desigual comportamiento en función de la edad y del tipo de contrato.

Mirando los datos del mes de febrero último publicados por el LANBIDE de el Gobierno Vasco, me llaman la atención tres cuestiones, primero, que el 61% de los desempleados son de baja cualificación, es decir, que tienen como mucho estudios de enseñanza obligatoria, segundo, que los extranjeros (supongo que con papeles) suponen el 16% de los desempleados y tercero, únicamente el 30% de los desempleados tienen derecho a cobrar la prestación por desempleo y tras rumiar los datos, me surgen alguna preguntas: ¿qué hacen esos aproximadamente 73.000 desempleados, el 61% de los 120.000 desempleados totales, y/o hacemos como sociedad para que mejore su cualificación viendo que el nivel de cualificación es inversamente proporciona a la tasa de desempleo? ¿de qué sobreviven ese 16% de desempleados extranjeros, muchos de ellos, sin la red de seguridad que supone el entorno familiar y cómo lo hacen ese 70% que no percibe la prestación del paro?.

En lo que respecta a lo que yo sobrevuelo, el sector primario o primer sector, aún en un sector productivo tan pequeño y limitado como el sector primario de Euskadi, sufre una importante falta de mano de obra para sacar adelante las tareas del campo, la ganadería y la actividad forestal y algunas explotaciones hay que, por un mínimo contratiempo o enfermedad dentro de la familia, ni pueden acometer las actuales tareas y menos aún, pensar en posibles proyectos de futuro con mayor dimensión. Los ganaderos de leche, los horticultores, viticultores, pastores, etc, se las ven y se las desean para encontrar gente para trabajar en sus explotaciones y tal es el panorama que, olvidando cualquier tipo de condicionantes y exigencias, lo único que se busca es gente con ganas de trabajar y en el caso de los inmigrantes a los que se ayuda a tramitar los papeles, un mínimo de permanencia con el que dar estabilidad a la actividad.

En algunos casos, la escasa rentabilidad del sector impide abonar salarios que puedan competir con otros sectores, en otros casos es la dispersión, lejanía y soledad de los caseríos los motivos que retraen a la gente desempleada; en otros, porque negarlo, se niegan a trabajar de forma legal (sin caer en la cuenta del peligro que ello acarrea para el empresario) puesto que así pueden seguir percibiendo algunas ayudas y subsidios y en el caso de las personas inmigrantes es la falta de papeles (además del laberinto administrativo para conseguirlos) lo que dificulta su inserción laboral. Por una u otra razón, la cosa es que los profesionales del campo, aquí en Euskadi y no me quiero ni imaginar en otras latitudes peninsulares, no encuentran mano de obra para su actividad, ni inmigrante ni, menos, autóctona.

Viendo la situación de otros sectores y me estoy acordando de un amigo hostelero, quizás el único remedio que les quepa a los agricultores es aferrarse al dicho popular “mal de muchos, consuelo de todos (tontos)” que, a la postre, resulta tan popular como inútil.

Xabier Iraola Agirrezabala


2019-03-31

REVOLTOSOS



Bilbao, Derio más exactamente, ha sido esta semana última la capital mundial de la Agricultura Familiar que ha tenido su epicentro en el viejo seminario donde el Foro Rural Mundial (FRM) ha organizado la sexta Conferencia Global sobre el Decenio de la Agricultura Familiar.
El evento forma parte del Decenio de la Agricultura Familiar aprobado por la FAO, organismo internacional que ha considerado conveniente que este minúsculo grupo, el FRM, sea uno de los miembros de la Comisión de Pilotaje de ese Decenio y por ello, el Foro ha aprovechado esta Conferencia para debatir y aprobar su programa de acción que, a la postre, será una las claves sobre las que se sustentará el mencionado Decenio.
En el transcurso de dicho evento el FRM ha renovado su Junta Directiva que, tal y como dijo uno de los allá presentes, cada vez es más rural y cada vez más mundial, puesto que contará con la presencia de organizaciones, plataformas, centros de investigación, ONGs, etc. de los cinco continentes y también ha sido una excelente ocasión para materializar el relevo en su presidencia donde el impulsor y alma mater del Foro, Joxe Mari Zeberio, ha sido relevado por Martin Uriarte, representante de la Federación de Cooperativas Agroalimentarias de Euskadi.
Como decía, Joxe Mari Zeberio fue el artífice de la creación del FRM y ha sido a lo largo de sus 20 años el alma mater de dicha organización, el timonel que marca el rumbo en las complicadas aguas internacionales y que armado de humildad, optimismo, realismo también e insistencialismo, ha sabido rodearse de un magnífico equipo de trabajo y con su innegable humanismo ha sabido recabar el apoyo de diferentes organizaciones, colectivos e incluso líderes políticos que han quedado prendidos del magnetismo de su sencillez. Prueba de ello es la alta representación institucional con que ha contado la Conferencia Global.
No se crea que es baladí el tema. Por mucho que usted piense que los políticos están deseando sacarse fotos con todo pichichi, no se crea que resulta nada fácil atraer la atención de los políticos para un tema como éste, tan importante como poco glamuroso y por ello me ha sorprendido, gratamente, que los principales partidos políticos de Gipuzkoa hayan aceptado participar en un Encuentro productores y asociaciones del agro, organizado por ENBA, para dar a conocer sus propuestas políticas para el sector primario, posicionarse públicamente ante los temas candentes que plantee la organización y finalmente, para que los productores puedan preguntar, preguntar, agradecer y/o quejarse, en directo, a los candidatos a diputado general. La cita, haciendo propaganda, el viernes 5 de abril en la Escuela Agraria de Fraisoro.
Recabar la atención de la clase política hacia el sector primario, como decía, fuera del periodo electoral, es más que difícil por ello es más patente, necesario y urgente que la gente del campo despierte, se movilice y comience a reclamar lo suyo con guante de seda pero con puño de hierro. Los baserritarras y productores en general deben saber que tienen más poder que el que creen, que no son tomados en consideración mientras estén adormilados y callados pero que son muy temidos una vez que toman la decisión de movilizarse puesto que los políticos son sabedores que si un agricultor recurre a la revuelta y protesta, es porque está hasta los mismísimos.

2019-03-24

El león de mi cuñado




No sé si sabrá que cada día del calendario es adoptado como el día internacional de numerosas efemérides, causas loables y de paso, de un montón de peregrinas chorradas. Pues bien, le informo que el pasado 21 de marzo se celebraba, entre otras cosas, el Día del Síndrome de Down y el Día de los Bosques.

Mi vinculación con el Síndrome de Down es familiar puesto que mi cuñado Aitor es un claro ejemplo de persona con un trastorno genético en el cromosoma 21 que, al menos en su caso, se caracteriza por su afabilidad, alegría (salvo cuando pierde el Athletic), empeño en su trabajo (en un taller protegido de Lantegi Batuak), su apego a la familia y porqué no decirlo, su amor a la carne y muy especialmente, a la txuleta. Como buen león es un gran carnívoro que supera con creces los 8 kilos/año de carne de vacuno que consumimos como media los vascos (bastante más que los 5,19 kilos de media estatal) y mucho me temo que será uno de los pocos que compensará la reducción del 27% en los últimos 10 años que trae por la calle de la amargura a carniceros, distribución y además, también a los ganaderos.

A Aitor, más allá del bocadillo matutino del blanquecino pavo recomendado por el sanitario de turno, lo que le priva es la carne de vacuno, por lo que imagino que no alcanzará a comprender que en el conjunto de la Comunidad Autónoma Vasca, el consumo de carne fresca en total, incluyendo todas las subespecies (cerdo, conejo, ovino-caprino, pollo y vacuno) con 33,96 kg/año ( un kilogramos menos que la media estatal) se haya reducido “sólo” en un 5% en los últimos 10 años mientras, como decía antes, el vacuno ha bajado el 27%. Tanto es así que desde el año 2014 el consumo de carne de cerdo supera a la carne de vacuno y la diferencia se va incrementando con el paso de los años.

Queriendo informarme sobre la cuestión, arrimo la lupa al último Informe Anual del Consumo Alimentario del Ministerio correspondiente al año 2017 y compruebo que si bien en términos de volumen, el 37,1% de los kilos de carne fresca consumida en el hogar pertenecen a pollo, el 29,3% a cerdo, y el 14,8% restante a vacuno, debemos tener en cuenta que en términos de valor, lidera la categoría la carne fresca de cerdo con el 28,9%, seguida del pollo con el 25,7% y por último el vacuno con el 23,5%. Es decir, según mi aguda vista, podemos afirmar que el consumo es inversamente proporcional al precio.

Ahora bien, y refiriéndome ya en concreto a la carne de vacuno y cuando se pretende fijar una estrategia de futuro para el sector vacuno conviene tener en cuenta diferentes aspectos y entre ello, uno, el perfil del consumidor que consume el tipo de carne que uno produce, por ello, los ganaderos y sus cooperativas deben ser conscientes que el perfil del hogar consumidor es el constituido por parejas con hijos mayores, también destacan con un consumo intensivo tanto parejas adultas sin hijos como retirados, así como adultos independientes y llama la atención sobremanera que son los hogares formados por retirados quienes mayor consumo per cápita realizan de la categoría con una ingesta media de 8,56 kilos por persona y año. Mal asunto, por otra parte, que el mayor consumo de carne de vacuno (ocurre algo similar con otras carnes salvo en el pollo) esté vinculado a gente adulta, mayores y retirados y el peso de los más jóvenes sea más bien escaso.

2019-03-17

Dar la espalda






Mi amigo Joxemanuel Etxeberria nos ha dejado. Un infarto colosal ha segado su vida que, a sus 74 años, estaba llena de proyectos y de vitalidad. Cuando estaba activo laboralmente en el mundo de las aseguradoras compaginó su brillante trayectoria profesional con no pocas inquietudes socio-políticas y son muchos los ejemplos de su trabajo en pro de la democracia, contra la tiranía del dictador y de ETA, su lucha en pro del euskara y de las ikastolas y tras su retiro laboral, fue cuando se volcó en la faceta más social entregándose en cuerpo y alma a los más vulnerables, desfavorecidos y en especial, a las personas ancianas. Era humano a más no poder y fiel reflejo de ello es el dolor que le causaban ciertas decisiones empresariales que, en aras a lograr el máximo beneficio, se olvidaban de que tras cada cifra y porcentaje existen personas con sus circunstancias y vicisitudes. No era partidario de grandes proyectos y forzados protagonismos si no de innumerables pequeños proyectos que, concatenados, modelaban una gran tarea puesto que era consciente de la importancia de los pequeños detalles. Puestos a filosofar, me atrevería a llamarlo “la grandeza de lo diminuto”.

Algo parecido deben haber pensado algunos cabezas pensantes de la política que han caído en la cuenta que ese desierto central que alberga la Península Ibérica, eso que hemos venido llamando la España Vacía es, a pesar de su gran extensión pero ínfimo peso demográfico, vital para el gigantesco objetivo de ganar las elecciones al Gobierno Central. Así, hace unas semanas veíamos a Pablo Casado en una ganadería de leche de Ávila, Santiago Abascal apelando, día sí y día también, al mundo rural, a la caza y la tauromaquia y hasta el mismísimo Pedro Sánchez lo hemos visto entre vacas.

Estas miniprovincias han recabado el interés de las maquinarias electorales de los diferentes partidos políticos quienes conscientes de la volatilidad del voto y de la fragmentación del mismo, a la diestra y a la siniestra, son sabedores que cualquier pequeño incidente o revuelta puede acabar con el oasis electoral que hasta el momento disfrutaban los del bipartidismo, especialmente el Partido Popular y tanto es así que según los analistas de la cosa, en los restos de esas miniprovincias se hallan aproximadamente unos 25-28 votos que serán pueden inclinar la balanza hacia uno u otro lado. Les prometerán el oro y el moro. Les distraerán con cuestiones de banderas y con grandes temas que poco tienen que ver con nuestro día a día. Mientras tanto, sus pueblos, territorios y su vida seguirán marchitándose sin que sus habitantes sepan, sepamos, reaccionar y acertar.

Soy de la opinión, seguramente errónea, que gran parte de la culpa de la dramática situación de la España Vacía es de sus propios habitantes y de aquellos miles de personas que la abandonaron en los últimos años que con su apoyo y sus votos mantienen a aquellos que, aún hablando del carácter estratégico del mundo rural, legislan y gobiernan el día a día mirando, única y exclusivamente, a las ciudades y dando la espalda al rural.

Creo que cada vez que un gobierno, sea de la escala que sea, legisla sobre ratios y mínimos inhumanos de pacientes en sanidad, alumnos en educación, … se está dando la espalda al rural. Cada vez que se invierten ingentes presupuestos en megainfraestructuras (autopistas, trenes, …) mientras se abandonan los trenes de cercanías y las carreteras comarcales se está dando la espalda al rural. Cada vez que la expansión de las infraestructuras digitales más básicas y vitales para la vida moderna se limitan a las urbes y su alcance al rural se retrasa hasta tiempos inmemoriales donde dicha tecnología ya nace obsoleta, entonces también se está dando la espalda al rural. Cada vez que un gobierno legisla y actúa guiado por las sinsorgadas de conservacionistas de sofá y se ignora la realidad de la gente que vive y trabaja con, por, para y de la tierra y los animales, también se está dando la espalda al rural. Cada vez que un gobierno gobierna siguiendo los cantos de sirena de los animalistas más radicales y se olvida de la función social y medioambiental de la caza, nuevamente, estará dando la espalda al rural. Cada vez que un partido político “coloca” un candidato ajeno a su provincia aún a sabiendas que no tiene apenas vinculación con la misma y que nada más gana el escaño no la volverá a pisar en los siguientes cuatro años, ¡cómo no!, también se está dando la espalda al rural.

Podría estar así, dando innumerables ejemplos de actuaciones donde los diferentes gobiernos y los partidos que los soportan dan la espalda al rural, pero me conformaría con que al final de esta columna la gente del rural reflexionase sobre quiénes son sus verdaderos aliados y quiénes son sus detractores. Quiénes son los que en el día a día defienden sus intereses y mejoran su calidad de vida y quiénes son los que esperan engatusarles con susurros al oído. Quiénes son los que buscan enredar y medrar y quiénes, aunque fracasen, intentarán ayudarle.

Reflexione. Sea coherente y consecuente y al quiera engañarle, mándelo a ese lugar donde la espalda pierde su casto nombre.

Xabier Iraola Agirrezabala

2019-03-10

Ojo Avizor




El sector agroalimentario vasco respira aliviado al conocer que la cadena de distribución EROSKI ha alcanzado un acuerdo con la banca para refinanciar su deuda, al menos con aquellas que suponen más del 75% de su deuda a refinanciar que asciende a un importe aproximado de 1.540 millones de euros.

Este acuerdo despeja su horizonte financiero hasta el 31 de julio de 2024 y supone, en vísperas de su celebración del 50 aniversario, un chute de confianza para los miles de trabajadores que emplea la cadena pero también supone un horizonte de estabilidad y esperanza para sus miles de proveedores entre lo que se encuentran cientos de empresas agroalimentarias y baserritarras particulares y cooperativas que proveen de verduras, legumbres, carne, leche, sidra, txakoli, queso, etc. y que tienen en la cadena cooperativa, además de un cliente, un aliado para su viabilidad. Por todo ello, no queda más que alegrarse de dicha noticia porque para criticarle, ya surgirán ocasiones pero como decía Aznar cuando no quería responder alguna pregunta incómoda, “hoy, no toca”.

Tratándose de distribución y consumo, comentarles que acabo de ojear el informe Observatorio de Innovación en Gran Consumo en España 2019 elaborado por el Institut Cerdà que hace hincapié en la necesidad de adaptar la cadena de gran consumo a los nuevos hábitos de dieta de los ciudadanos que se centran en una alimentación sana, nutritiva, equilibrada y consciente. Dicho informe, señala cuáles son a su entender los diez retos para 2019 (sólo haré mención a 7 de ellos) a los que se enfrenta la cadena de gran consumo entendiendo por cadena de gran consumo la conformada por los diferentes agentes económicos, comenzando desde el productos, la industria, la logística, la distribución en su amplia diversidad, el canal Horeca y finalmente, el consumidor.

Leyendo dicho informe, uno se siente identificado en algunos de los fenómenos y realidades que se dan en el mundo del consumo, principalmente porque los retos planteados apuntan, primero, hacia la digitalización, conectividad y automatización con cuestiones como la sensorización, el internet de las cosas, el blockchain, la realidad aumentada, los drones y los robots cuyo fin es optimizar costes, dar un mejor y más rápido servicio al consumidor, etc. y se señala como ejemplo la puesta en marcha por parte de Walmart, líder de la distribución en Norteamérica, de una plataforma que permite obtener la completa trazabilidad de sus productos en un tiempo récord de 2 segundos en el propio smartphone del cliente.


2019-03-03

Disfraces de Carnaval


Soy de la opinión que en el momento en que vivimos lo que importa es la juerga y la cuchipanda por lo que somos capaces de asimilar y fagocitar tanto tradiciones propias como ajenas que adaptamos rápidamente, despojándolas de todo aquello que sea serio y requiera esfuerzo y/o compromiso, quedándonos, única y exclusivamente, con la parte lúdico-festiva de las tradiciones. Asimilamos el Halloween yanqui despojándolo de todo sentido religioso y nos quedamos con la parte festiva de los disfraces, dulces, etc. mientras ninguneamos el autóctono Día de Todos los Santos que es triste y luctuoso sin margen alguno para el jolgorio.
En los carnavales ocurre otro tanto, nos olvidamos que el Carnaval, originalmente al menos, no es más que la despedida a la carne en los días previos al Miércoles de Ceniza, fecha en la que comienza la Cuaresma que es un periodo de 40 días hasta el domingo de Ramos, día en la que comienza la Semana Santa y así, dejados de lado la abstinencia, recogimiento y ayuno, nos quedamos únicamente con la juerga y el disfraz, cada vez más, comprado en tiendas especializadas que hacen su agosto particular estos días.
Tolosa es la referencia principal de los Carnavales en Euskal Herria (sin olvidar por ello los carnavales rurales de determinados pueblos de Nafarroa) donde el ingenio y la agudeza de los tolosarras brilla con una fuerza especial que atrae a propios y extraños. En Tolosa no hay gran despilfarro económico en los disfraces sino ingenio a borbotones y una firme voluntad de pasárselo bien sin molestar y herir a nadie por mucho que se le critique.
Algo bien diferente a lo que ocurre con aquellos que se disfrazan de inocentes abuelitas, una imagen dulce y cariñosa, bajo la que se esconden, emulando al cuento de Caperucita Roja, las temibles garras de unos irracionales supuestos amigos del lobo que aún sabedores que la población del lobo se ha incrementado en la Península Ibérica en los últimos años en un 20% (de 229 a 297 manadas conformadas cada una de ellas por aproximadamente 8 ejemplares) y que su área de distribución se ha incrementado en un 859%, casi ná, aún así, estos irracionales disfrazados de abuelitas pretenden que el Gobierno Vasco introduzca el lobo en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas con calificación de especie en vía de extinción.  Lo que no saben ellos es que la careta de abuelita no nos impide ver que bajo esa amigable imagen se quiere dar un zarpazo de muerte al sector ganadero en extensivo y particularmente al pastoreo extensivo de montaña.
Otro tanto ocurre con aquellos que se disfrazan de rudos leñadores y que salen a la calle pertrechados de hacha o motosierra en sus manos pero sólo con acercarte un poco es facilísimo caer en la cuenta que son conservacionistas extremistas que lo único que buscan es talar todos aquellos árboles plantados por la especie humana  y particularmente, aquellas especies arbóreas cuyo destino sea el vil negocio a través de las  cortas y su uso bien para muebles, construcción, papel, biomasa, etc. Ellos, bajo sus coloridas camisas de cuadros, quieren hacernos creer que están a favor de los bosques cuando lo único que pretenden es que sólo pervivan aquellas masas forestales cuyo exclusivo destino sea el disfrute, el paseo y la conservación. Eso sí, ellos, los rudos leñadores ni tienen ni quieren tener un solo árbol, lo único que pretenden es dictar las normas que deben cumplir otros.
El carnaval da para mucho y así, avanzamos y nos encontramos  con  Heidi y Pedro el cabrero con sus sonrosados mofletes y ataviados de los trajes propios de estos entrañables dibujos animados bajo los que, lamentablemente, se esconden los supuestos amigos de los pastores y de la montaña a los que, emulando al cabrero, les quieren conservar en una vitrina, con formol, con las condiciones de vida de hace un siglo y son estos personajes los que, desde su confortable sofá,  impiden que los pastores tengan accesos y condiciones de vida y trabajo dignas en la montaña.
Sigo avanzando y observo a unos cuantos bomberos pero, nada más arrimarme a ellos, compruebo que son aquellos otros que quieren prohibir el uso del fuego para la gestión de la montaña y si bien las cosas hay que hacerlas bien, cumpliendo la legalidad, con la autorización oportuna y tomando todas las precauciones posibles. No obstante, antes de que me pongan a caer de un burro, quiero dejar bien patente mi rechazo y contundente condena a la vil actuación de los pirómanos pero de ahí a prohibir el uso del fuego, va un trecho muy amplio.
Finalmente, cuando ya oteo el final de la Calle San Francisco, veo un grupo de talibanes con la cabeza cubierta por sus turbantes y cuando me acerco a ellos, compruebo que ésta vez no son gente disfrazada de talibanes sino que son auténticos talibanes del animalismo como esos  irracionales animalistas que utilizando triquiñuelas legales pretenden erradicar la caza en su totalidad. En Castilla y León, ya han logrado la suspensión cautelar de la caza y mucho me temo que estos talibanes llamarán a la guerra santa a nuestros talibanes autóctonos para que luchen por lograr algo similar en nuestra Comunidad.
De vuelta a casa pienso en el disfraz que voy a utilizar en los Carnavales de mi pueblo que se celebran una semana más tarde que en Tolosa y puestos a cansar la cabeza, he decidido que me voy a disfrazar de camarero. No crean que voy a ir de camarero normalito, no. Iré de camarero elegante, camarero de coctelería y no se crean que es por ir de guapo (harto imposible) sino porque, visto lo visto, creo que se están acumulando suficientes argumentos y materias para que el sector primario y el mundo rural en su conjunto, estallen como un coctel.
¡Tiempo al tiempo! como decía el gran Xabier Arzalluz.


Xabier Iraola Agirrezabala