TORKEMADA

Demasiado Tarde

2015-02-22

GILIPUERTAS



Personalmente, desconfío de todo aquel que tras vivir bastantes años en un mismo pueblo ni tiene amigos ni cuadrilla para tomarse unos potes en los bares de su pueblo.

Algo hemos hecho mal si tras vivir año tras año en un pueblo no hemos sido capaces de socializarnos y conformar una cuadrilla, ese reducido grupo de incondicionales que tanto te insufla oxígeno cuando la situación general te ahoga como que te agobia cuando lo que necesitas es algo más de libertad de movimiento. La cuadrilla es así, están a tu lado, a veces excesivamente cerca, para lo bueno y lo malo, para cantarte las cuarenta y para recordarte, aún con su silencio, que eres uno de los suyos.

Tranquilos, no es mi intención hablar hoy sobre la amistad pero sí que quisiera mencionar los cambios, profundos cambios diría yo, que se están produciendo en nuestra vida y que están cambiando radicalmente tanto nuestro día a día como nuestra concepción de la vida cotidiana.

Cuando yo era pequeñito mis padres, tras volver de visitar a una de mis hermanas de colonias con la CajadeAhorros en Ribavellosa, en el camino de vuelta recalaron en Albelda de Iregua, pequeño municipio eminentemente agrario a unos 12 kilómetros de Logroño que en la actualidad, imagino, será un municipio absorbido por la expansión de la capital. Pues bien, en este pueblo, más concretamente en casa de Matías y Laura, pasamos muchos veranos gozando de sus magníficas piscinas, visitando las fincas de frutales, las bodegas excavadas en la montaña y a la noche, pasábamos, unas deliciosas veladas sacando el banco a la calle para ir conversando con nuestras vecinas más próximas, Teresa y Clara, pero también con todo pichichi que pasaba por delante y así, seguíamos con interés los vaivenes de los que iban o volvían de los bares de abajo, especialmente, del Círculo.

Igualmente, en mi pueblo, Legorreta, existía (aunque tengo que reconocer que aún algunos lo mantienen) el rito del café de la tarde donde los más o menos jóvenes de cada casa salíamos a tomar el café a eso de las dos y volvíamos a casa hacia las 7, justo justo para ducharnos y volver a salir. Como se imaginarán esas cinco horas de café no eran más que cinco horas de socialización donde se alternaban el café, la tertulia, las discusiones más peregrinas, los bostezos y las riñas y donde, sin orden alguno y sin derecho de admisión por parte alguna, uno iba hablando con todo aquel que se arrimaba al bar y que estuviese dispuesto a abrir un poquitin sus entrañas a la curiosidad de los contertulios.

No había prisa ni para volver a casa ni para nada pero la verdad sea dicha es que con esas maratonianas sesiones en las escaleras del Guadalupe o en la terraza del Olaso íbamos conformando esa telaraña social que nos permitía salir de casa sin quedar previamente con nadie.

2015-02-15

Vampiros al volante del carro de compra




Recientemente, la organización agraria ENBA denunciaba la actuación de diferentes centros comerciales que ofrecen la leche a modo de “Sangre de Baserritarra” y mostraba un amplio listado de puntos de venta que ofertaban la leche por debajo de los 60 céntimos de euro.

Sé que la expresión “Sangre de Baserritarra” para referirse a la leche suena algo fuerte pero conviene aclarar, en primer lugar, que es una expresión copiada del alto ejecutivo comunitario Tomás García-Azcárate que la utilizó en su Conferencia celebrada en Donostia a mediados del mes de Diciembre y en segundo lugar, no menos importante, que dicha expresión recaba la atención de medios de comunicación y lectores-oyentes en un momento de exceso de información donde la temática agraria, siendo realistas y sinceros, habitualmente, no suele levantar pasiones.

La leche viene siendo utilizada por las cadenas de distribución como anzuelo para atraer al incauto consumidor al interior de sus tiendas donde, haciendo suyo el dicho americano de “islotes de pérdidas en un mar de beneficios”, la cadena en cuestión recupera en otros cientos de productos y con creces, la posible pérdida soportada en la leche. Les aclaro que este comportamiento no es exclusivo de la leche puesto que se repite en otros cuantos productos alimentarios como el aceite, azúcar, etc. considerados básicos por el consumidor y estratégicos por la distribución.

Una distribución, por cierto, que va ampliando su superficie comercial mediante una alocada carrera a nosedonde, observando cada día la inexplicable apertura de nuevos centros, muchos de ellos supermercados en régimen de franquicia, y tanto es así que incluso hay quien se atreve a hablar de la burbuja de la distribución puesto que se está dando un más que evidente exceso de superficie comercial. Todo ello, paradójicamente, en un momento en que la población desciende en un 0,04 y la superficie minorista crece un 10,38% en los últimos 5 años.

En esta tesitura debemos ubicar la guerra de las cadenas por atrapar al consumidor y más concretamente, la utilización de los alimentos básicos como arma de lucha entre distribuidoras para ganar adeptos y con ello, adquirir mayor cuota de mercado en un momento delicado donde el consumo se mantiene plano o a la baja, tal y como lo recoge el informe de la consultora Kantar Worldpanel que dice que el gasto medio por hogar ha sido en el año 2014 de 4160 euros menos que en el año 2013.

Extraña, por ello, igualmente, que en un contexto de crisis y con un consumo congelado, leer las conclusiones del estudio de la consultora IRI que habiendo analizado la evolución de las marcas de distribución de 8 países confirma una cierta desaceleración de la marca de distribución (Marca blanca) y concretamente, en el caso español, habla de un descenso de 0,7 puntos en valor y de un 1,2 puntos en unidades. Eso sí, debemos concluir que si el volumen de la marca blanca desciende no en la misma proporción que sus precios y si el gasto per cápita también desciende, que es el precio de las marcas de fabricante el que verdaderamente más ha bajado, eso sí, fruto de un ajuste de cintura que les ha permitido a dichas marcas no quedarse fuera de juego.

Aún así, No obstante, debemos tener bien presentes que en el año 2013 la cuota de mercado de la leche de marca de distribuidor supuso el 62% de la leche vendida pero que dados sus bajos precios, ese mismo 62% supone el 53% de la cuota del valor; es decir, de cada 10 litros de leche 6,2 son de marca blanca pero dado que son las más baratas apenas alcanzan la mitad del valor de venta.

Dicen los entendidos en la materia que cuanto mayor es el diferencial entre la marca de distribuidor (blanca) y la marca de fabricante, el ganador de la contienda es la marca de distribuidor; ahora bien, en el momento en que la marca de distribuidor se relaja y subiendo los precios disminuye el diferencial que mantiene con las marcas de fabricantes (inmersas en una espiral alocada de continuas ofertas de 2x1) , es ésta última, la marca de fabricante la que se lleva el gato al agua.


Por ello no es de extrañar que los ganaderos centren el tiro en las marcas blancas, verdadero campo de batalla de la guerra que se produce en lo más bajo de la gama puesto que dicha pelea arrastra a la baja al resto de leches y con ello se destruye el valor que puede tener el conjunto de la cadena láctea dónde, obviamente, es el ganadero el que tiene todas las de perder frente a la industria y/o distribución. Los ganaderos, razonablemente, pretenden elevar el listón de la batalla para así, insuflar oxigeno al conjunto de la cadena láctea y principalmente, para ellos, los que ordeñan.

Concluirán conmigo que los ganaderos no piden nada del otro mundo. Si es así, sean coherentes y cuando vayan a hacer la compra no se echen como vampiros al cuello de los ganaderos a chupar su sangre.

Xabier Iraola Agirrezabala


2015-02-08

Silbopastoreo



Tuve la suerte de asistir al pleno de Juntas Generales de Gipuzkoa en el que se debatió la nueva Norma Foral de Montes que impulsan desde la Diputación Foral de Gipuzkoa aunque, si hablase con propiedad, debiera haber dicho que lo que se debatió fue la modificación de la Norma vigente.

El ambiente en el exterior era gélido, previsión de nevada (¡que harto me tiene tanta alarma amarilla, naranja, roja y ….!) que no llegó a materializarse, el ambiente en el interior era bastante caliente puesto que todo hacía presagiar que el gobierno foral iba a ser derrotado, una vez más, por la mayoría de las Juntas. Comenzó el pleno y los nervios andaban a flor de piel puesto que la ausencia de algún juntero hacía presagiar que, incluso, podría darse un empate en la votación. Al final, todo ocurrió según lo previsto, los ausentes aparecieron y la oposición mayoritaria, PNV y PSOE, logró tumbar el proyecto de Norma Foral de Bildu y Aralar.

El Partido Popular se abstuvo ante la enmienda a la totalidad puesto que había presentado sus enmiendas parciales al proyecto y porque, en líneas generales, era contrario al objetivo último de la Diputación que es incrementar el intervencionismo administrativo y con ello, dificultar, cuando no impedir, el trabajo diario de las personas que trabajan el monte. Su portavoz fue interpelada por los portavoces de Bildu y Aralar intentando pasarle la responsabilidad de que algunos puntos incluidos en el proyecto no saliesen pero, la correosa popular salió airosa al recordarles la responsabilidad de todo gobierno minoritario de establecer cauces de diálogo y de alcanzar acuerdos con la oposición. Por cierto, la intervención de la portavoz popular sirvió para conocer algo impensable hace unos años como es el acercamiento de Bildu al PP para negociar una norma de Montes, por cierto, que no ha negociado con el sector forestal.

El debate fue por los derroteros previstos y así mientras los grupos opositores denunciaron las trabas a la actividad forestal y que dicho proyecto se presentase sin respaldo sectorial y con el único apoyo de colectivos conservacionistas, por la otra parte, los grupos que sustentan el gobierno foral, achacaban a la oposición de hacer de altavoz de un lobby forestal que defiende los intereses de unos pocos pero poderosos forestalistas pero al menos por mi parte, tengo que agradecerles la sinceridad al reconocer que este primer intento ha fracasado pero que en la próxima legislatura volverán a intentarlo con mayor fuerza, si cabe.

Destacar que no es la primera, ni será la última, que recurren al término lobby para referirse despectivamente a la Asociación de Propietarios Forestales y a las dos organizaciones agrarias que les plantan cara cuando la realidad, patente en todos y cada uno de nuestros municipios es que el monte está en manos de cientos de pequeños propietarios, en su mayoría baserritarras, que trabajan el bosque para diversificar su renta y al mismo tiempo, cuidar las tierras que heredaron y que quieren transmitir a sus descendientes.

De los aproximadamente 11.000 propietarios forestales que figuran en el último censo, los que tienen una superficie menor de 20 hectáreas alcanzan el 80% de los propietario, osea, son pequeños forestalistas que, aún así, son tratados por los neo-rurales de salón como si fuesen poderosos propietarios que maquinan para engordar sus cuentas corrientes mientras la realidad discurre por otra senda bien distinta, por la senda de un sector forestalista que trabaja sus montes, que intenta sacar cierta rentabilidad de los mismos pero que los cuida y mima porque saben que esos terrenos quedarán para sus hijos/as o nietos/as.


2015-02-03

KASUALITATEA? - ¿CASUALIDAD?


Kasualitatea ote? 
Denok dakigu kolesterolaren aurkako esnekien alorrean bi marka daudela lehia gogorrean, KAIKU enpresako BENECOL eta DANONE enpresako DANACOL.

Merkaturatzen lehena BENECOL izan zen baina berehala agertu zen, atzetik eta diruak ematen duen publizitatearen indar guztiarekin, bestea.

Orain, kasualitatez, iragarkiak egiterakoan euskaldunak fitxatzea erabaki dute, lehen, Iñaki Perurena eta orain, hasi berria, Carlos Sobera.

Kasualitatea? Bada, neuk ez dut kasualitatean sinesten.





¿Casualidad o causalidad?

¿Cuál es la causa de que los dos protagonistas de los últimos anuncios del lácteo DANACOL de DANONE sean vascos?

Hace unos años, KAIKU lanzó, en colaboración con EMMI, su lácteo para combatir el colesterol llamado BENECOL. Posteriormente, salió DANACOL de DANONE, eso sí, con mayor fuerza puesto que el bombardeo publicitario que le posibilita su poderío económico, pone el resto.

Pues bien, el sector primario vasco está "mosca" con la participación de estos vascos en la publicidad de DANONE.

Algunos, incautos a mi parecer, todavía creen en las casualidades. Yo, si le digo la verdad, no.






2015-02-01

¿Agricultura sin agricultores?



Leía recientemente una noticia relacionada directamente con la actividad agraria donde se informaba que la marca toledana DELAVIUDA, fabricante de dulces, bombones, turrones y demás exquisiteces incompatibles con la operación bikini que empezaremos dentro de un par de meses, iba a proceder a la plantación de unas 2.000 hectáreas de almendros con el fin de asegurarse la provisión de materia prima para sus dulces y así, al mismo tiempo, hacer frente al previsible encarecimiento de la misma.

No es la única empresa alimentaria que decide hacer lo mismo o algo parecido y así, hace unos tres años, se supo que la empresa leridana NUFRI plantaría 700 hectáreas de manzanos en la finca La Rasa que previamente había adquirido en 2008 a la firma Ebro Puleva en la comarca soriana de Burgo de Osma y en la noticia publicada allá por el 2011, se hablaba que la finca daba empleo a 150 personas y también se daba cuenta de, porqué no decirlo, las importantes ayudas oficiales que el proyecto había percibido de las diferentes administraciones tanto provinciales como autonómicas.

Igualmente, mi admirado José Antonio Arcos en su blog (https://joseantonioarcos.wordpress.com/) daba cuenta hace aproximadamente un año cómo una cadena británica de supermercados había decidido montar sus propios invernaderos en Almeria, nada más y nada menos que 40 hectáreas, para asegurarse la provisión de hortalizas para sus establecimientos y de paso, al controlar el total de la cadena alimentaria, quedarse con el beneficio de todos los eslabones.

Ahora bien, usted se preguntará ¿y qué puñetas nos quiere decir este tío con estos ejemplos? Y yo, les contestaré con otra pregunta (juro que no tengo ningún ascendente gallego): ¿es posible impulsar la agricultura sin agricultores?. Definitivamente, sí.

Es cada vez más frecuente, que empresas agroalimentarias que transforman producto agrario para su posterior elaboración se dediquen a la actividad productiva y según parece, el fervor productor alcanza hasta las propias cadenas de distribución que bajo el manto de la trazabilidad y del control íntegro de la cadena agroalimentaria quieren entrar hasta la cocina de las explotaciones, conocer sus números y demostrarles, con todo lo que ello supone de injerencia en sus negocios particulares, sus puntos negros y sus ineficacias o decirles a qué hora deben recolectar los pepinos para que estén frescos cuando ellos abran sus tiendas a las 9 de la mañana.

En el caso de la transformación y elaboración no es nada nuevo, pues todos conocemos bodegas de vino, txakoli y sidrerías (las menos) que son lo que conocemos como bodegueros-cosechero puesto que la mayoría de la materia prima que utilizan para elaborar sus caldos, provienen de sus tierras que las trabajan con mano de obra familiar.

Ahora bien, en los casos mencionados al principio y en otros similares, existe un consejo de administración bien alejado de la tierra ( que no se malinterprete que les estoy llamando extraterrestres), que decide invertir parte de sus fondos en un negocio como es la producción agraria y utiliza para ello mano de obra externa como si fuese cualquier otra empresa que se dedica a fabricar zapatillas o carpetas. Además, en estos proyectos empresariales, a similitud de lo que ocurre a gran escala en países en vías de desarrollo, cuando las cosas se ponen feas, la empresa abandona el proyecto, abandona o vende las tierras y consecuentemente, los empleados, se quedan en la calle, o mejor dicho, en tierra.