TORKEMADA

Incoherencia plastificada

2014-03-31

Un sector agrario unido y activo





Comprobaron en la prensa de ayer que la rebelión del sector forestal ante las últimas decisiones adoptadas por el Consejo de diputados en relación a la política forestal a impulsar desde la institución, sobre la que escribí la semana pasada, se materializaba en otra foto “impagable” del conjunto del sector (Asociación Forestal, ENBA, EHNE, Arefor, Secoma y Egurlandua) solicitando al diputado del ramo, Jon Peli Uriguen que abandone su cargo.

Digo “otra” porque no hace muchos meses el conjunto del sector agrario guipuzcoano (los dos sindicatos, los dos centros de gestión y una veintena pasada de asociaciones y cooperativas) ofrecieron una muestra de fuerza por su unidad de acción que retumbó en los despachos de la plaza Gipuzkoa, además de desmontar numerosos clichés e inquietar a numerosos dirigentes políticos, pero principalmente a los actuales regidores del palacio foral, al comprobar que ambos sindicatos, hasta ahora irreconciliables, eran capaces de llegar a un diagnóstico compartido de la situación y acordar una unidad de acción para defender a sus asociados y al conjunto del sector primario.

Igualmente, el conjunto del sector agrario guipuzcoano, mostró su unidad en la cuestión fiscal al comprobar que el sector primario podía verse gravemente perjudicado en caso de materializarse las directrices fiscales que llegaban desde la Torre de Errotaburu.

En definitiva, la clase política guipuzcoana debe ser consciente, los actuales y aquellos otros que quieren morar en Palacio, que los agentes sectoriales del campo son capaces de unirse y reaccionar cuando consideran que se les ningunea y que los intereses de sus baserritarras pueden verse perjudicados. Aldabonazo a tener en cuenta.

Por otra parte, recuerdo que el sector primario vasco anda estas fechas acudiendo a las Oficinas Comarcales Agrarias a presentar su solicitud de Pago Único del año corriente y que vuelve de dichas oficinas con una información sobre los planes de futuro para la Pac del año próximo que, cuando menos a muchos de ellos, les inquieta o atemoriza.

Me refiero a las consecuencias prácticas de la definición de “agricultor activo” que a fin de cuentas no es más que una definición normativa que especifica el porcentaje mínimo de actividad que todos los perceptores de ayudas europeas deben garantizar para poder seguir cobrando dichas ayudas de Pago Único.

2014-03-24

Quo vadis izquierda abertzale?




dice el refrán popular que los políticos suelen aplicar el "Todo por el pueblo pero sin el pueblo" y, aunque sé que el dicho no es aplicable al conjunto de los dirigentes políticos, no me negarán que estas últimas semanas, al menos en lo referente al sector primario, hemos tenido dos magníficos ejemplos de ello.
El primero ocurrió en sede parlamentaria hace un mes cuando se debatió una moción del PP presentada por mi amiga Mari Carmen López de Ocáriz que, aunque esta vez no haya andado fina, tengo que reconocer que viene demostrando una sensibilidad especial para el sector agrario y un conocimiento del mismo que extrañaría a más de uno. Una iniciativa en la que se proponía que las escuelas agrarias se ubicasen dentro del Departamento de Educación y no en el de Agricultura, como defiende el actual Ejecutivo y la mayoría del sector agrario.
Las escuelas agrarias históricamente han dependido del departamento de Agricultura y en su seno se imparte tanto la educación reglada como la educación continua. La primera, reglada, es la educación dirigida a la formación de nuevos agricultores pero también, especialmente los últimos años, la formación de nuevos especialistas en áreas como jardinería, etc. La otra, la continua, tiene como objetivo a los profesionales del agro que requieren estar continuamente reciclándose y formándose para estar, si o sí, a la última.
La especificidad de la formación, los ratios reducidos en algunos casos, las características de las instalaciones de dichos centros (cuadras, invernaderos, quesería, etc.) y los horarios en que se imparten los cursos de formación continua al que asisten los baserritarras en activo hace que las escuelas agrarias se salgan de lo habitual del resto de escuelas profesionales y es por ello que desde el sector se defiende, a capa y espada, que los centros mantengan su carácter único, con interconexión y coordinación total entre ambos tipos de formación y adaptados, en horarios y profesorado, a las especificidades que demandan los profesionales del agro.
No es casualidad que esta posición haya sido defendida ante el Parlamento Vasco por el conjunto del sector primario, empezando por los dos sindicatos agrarios Enba y Ehne, la Federación de Cooperativas Agrarias de Euskadi, la Asociación de Agricultura Ecológica Eneek, la Mesa Intersectorial de la Madera el Clúster de la Alimentación, la Asociación de Vino Abra, los centros de gestión Lorra, Abelur y Abere, diversas asociaciones (EHAE, Efrife, Epife, Confelac, Txerrizaleok, Gitxegi) y las federaciones de Cofradías de Pescadores de Bajura de Euskadi y Oppao, la Asociación de Pescadores de Altura de Ondarroa. O sea, el sector en pleno.
Aún así, la mayoría política conformada por los partidos de la oposición han preferido ignorar esta unanimidad e incluso, desde la izquierda abertzale se ha insinuado que el Gobierno Vasco los ha presionado, amenazándoles con retirarles alguna ayuda, quizás con el ánimo de sembrar alguna duda.
Mientras lo verdaderamente indignante es comprobar cómo el grupo parlamentario de la izquierda abertzale ha dado la espalda al sector y desdicho de lo que hace poco más de un año defendía en una enmienda parlamentaria en la que se proponía que las escuelas agrarias estuviesen en Agricultura.
No es el único caso ya que esta misma semana hemos tenido conocimiento de que el Consejo de Diputados de la Diputación Foral de Gipuzkoa destituyó a Julian Unanue de su cargo como director de Montes.

2014-03-16

Arrimarse a la sombra del Basque Culinary Center



La Denominación de Origen Rioja se ha incorporado recientemente al patronato del Basque Culinary Center (BCC) a través de un acuerdo para colaborar en proyectos de formación, investigación y promoción internacional del vino.
El director del BCC, Joxe Mari Aizega, -vivo como nadie- ha logrado que la Universidad de la Gastronomía sea un referente internacional para el mundo de la cocina y por extensión para el sector agroalimentario y a él se arriman diferentes empresas y entidades, interesadas en apoyar ese proyecto formativo. Al mismo tiempo -ingenuidades aparte-, sacar provecho para sus propias empresas accediendo a proyectos formativos, investigación, innovación y a la proyección pública que esta joven universidad ha logrado en el poco tiempo que lleva entre nosotros.
Aún me acuerdo cómo hace unos años, cuando la universidad estaba aún en obras, escribí un artículo sobre la gastronomía con raíces haciendo alusión a la posibilidad de estar viviendo una "burbuja" de la gastronomía -no me negarán que, al menos televisivamente, estamos llegando a un punto de saturación total con tanto programa de chefs-, sin tener en cuenta que esa cocina estaba enraizada en la cultura autóctona y fundamentada en los productos agropecuarios del entorno.
Hablando pronto y claro, aun a riesgo de excederme en mi apreciación, podemos llegar a un punto en el que tenemos unos excelentes cocineros, embajadores de la cocina vasca pero que en su día a día, en el momento de abastecerse para sus restaurantes, den la espalda a los productos autóctonos y así, en la carta de sus menús brillan por su ausencia nuestras referencias. Pues bien, al día siguiente de publicado el artículo, recibí la invitación del director del BCC, Joxemari Aizega, para conocer el proyecto universitario y abrir las puertas de su casa para brindarnos la colaboración con el sector primario y agroalimentario vascos. De la visita salí fascinado con el montaje que allá se había organizado y, desde mi ignorancia, no llegué a atisbar la dimensión del proyecto ni la proyección que dicha apuesta tendría en el resto del mundo.

2014-03-09

En carne viva

Leía recientemente una información sobre Ternera Gallega donde se recogía una bajada en la producción amparada por dicha marca de calidad, pese al alza del 6,2% en el precio abonado al productor, dado que si bien el número de ganaderos se mantiene relativamente estable el tamaño de sus haciendas va paulatinamente descendiendo.

Parece que los ganaderos gallegos andan enfadados al comprobar que los precios abonados no compensan el esfuerzo realizado en la cría y engorde puesto que la rentabilidad, una vez restados los costes de producción, son mínimos, cuando no, inexistentes.

Son muchos ganaderos vascos, pequeños y con una economía mixta basada en la nómina de la empresa o taller, quienes te reconocen frecuentemente que es la tradición familiar, la vocación ganadera y sobretodo, el correcto mantenimiento de los terrenos circundantes al caserío los que justifican el mantenimiento de una cierta cabaña ganadera en casa y no, como otros pensarán, el complemento a la nomina.

En un año donde los precios de la carne de vacuno han subido notablemente, según estadística del Gobierno Vasco el precio abonado al ganadero en el año 2013 subió en un 20% con respecto al año 2012, resulta que los costes de producción (alimentación, electricidad, gasóleo, etc) reducen la rentabilidad a su mínima expresión desanimando a los actuales ganaderos para que incrementen su hacienda o cerrando las puertas a la entrada de nuevos ganaderos desde los estratos más jóvenes, en muchos casos de ellos, hijos de baserritarras en paro o sin expectativa laboral.

En esta coyuntura productiva suenan a canto de sirena los frecuentes eslóganes comerciales de algunas cadenas de distribución destacando su apuesta por el producto local cuando la lógica me dice que si la apuesta fuese sincera y generalizada, nuestros baserritarras, produzcan carne de vacuno, hortalizas, cerdo, cordero, etc. no debieran tener problema alguno para vender su producción, al menos, cubriendo los costes de producción y, qué menos, aplicándole a su producto lo que en otros sectores se viene a conocer como “beneficio industrial”.

2014-03-02

Obsesionarse con la PAC



El lunes 17 de febrero arrancó la campaña PAC 2014 que se alargará hasta el 15 de mayo, día de San Isidro Labrador, patrón de los agricultores y en este periodo de tiempo, en función de la cita asignada por instancias forales, los baserritarras, uno a uno, pasarán por su correspondiente Oficina Comarcal Agraria (OCA) a rellenar su declaración de superficies y la solicitud de ayudas directas (Pago Único, vaca nodriza y artículo 68) además de, si procediese, solicitar derechos de la Reserva Nacional de Pago Único. Posteriormente, hasta fin del mes de mayo, se podrán hacer las oportunas modificaciones en las solicitudes presentadas dentro de plazo.

Este año 2014 es considerado como un año de transición puesto que las novedades de la reforma de la PAC no entrarán en vigor hasta el 1 de enero de 2015 y si bien, la inmensa mayoría de cuestiones sigue invariable según lo ejecutado hasta el momento, debemos resaltar que este año no se aplicará la dichosa modulación -el año 2013 ya era del 10%- pero esta decisión vendrá “complementada” con una reducción lineal del 8,64% en el valor de los derechos de Pago Único y en los importes totales del artículo 68 mientras en el caso de las vacas nodrizas el ajuste de la prima será del 8,87%.

Me he referido a la modulación como “dichosa” puesto que en anteriores periodos de aplicación de la PAC, la modulación -recorte de ayudas para aquellos perceptores que superasen un umbral de ayudas- fue utilizada por dirigentes sindicales como arma arrojadiza contra los supuestamente grandes productores sacando a colación los ingentes fondos que se llevaban los terratenientes del sur como la televisiva Cayetana de Alba. Al final , de tanto reivindicarla, aprobaron la figura de la modulación pero la sorpresa, negativa por supuesto, vino al comprobar que el recorte de ayudas se aplicaba también a los cientos de profesionales que viven, única y exclusivamente, de su trabajo al pie del cañón en su explotación. Afectó, por supuesto, a Cayetana que debió compensar dicha reducción concediendo alguna exclusiva al Hola pero más afectó a los baserritarras que la única revista que tienen acceso es la revista que les envía su sindicato agrario.

Aún así, la campaña PAC 2014 no suscita inquietud alguna si la comparamos con las dudas y quebraderos de cabeza que genera el derrotero que adoptará la Política Agraria Común europea a partir de enero del 2015 y en estas fechas, fechas de retratarse en la ventanilla de la OCA, en qué y cómo afectará lo que se declare este año, en lo que percibamos el año próximo.