TORKEMADA

Incoherencia plastificada

2018-04-29

La culpa, una vez más, de los vascos


No podía ser de otro modo, tenía que ser un vasco, pensará más de uno  al conocer que el video que ha provocado la caída de la señora Cifuentes es un vídeo grabado en un centro comercial de EROSKI y hasta quizás alguno querrá rescatar la campaña de boicot a la firma vasca que promovieron hace unos años con el fin de dañar a todo lo vasco, creyendo, queriendo creer mejor dicho, que los males que afectan al Partido Popular son culpa de agentes externos y sin caer en la cuenta que, para hundirse, ya se valen ellos solos y sus fraternales navajazos. No obstante, confío que mis lectores estatales sepan captar mi ironía y no se vuelvan locos resucitando el boicot que nunca debió impulsarse. Ni EROSKI ni nadie se merece una medida de ese calibre y más si tenemos en cuenta la inutilidad de ese tipo de actuaciones.
Pues bien, refiriéndome a empresas distribuidoras vascas, esta semana asistí en la magnífica bodega de txakoli Katxina de Orio al primer Foro KM 0 de la firma irunesa UVESCO que reunió a sus proveedores alimentarios (baserritarras, cooperativas, PYMES, sindicatos agrarios, etc.) además de sus responsables máximos, siendo su director general, José Ramón Fernández de Barrena quien dio cuenta de la evolución creciente de la empresa que  expande su red de 221 centros por las comunidades autónomas de Euskadi, Nafarroa, Cantabria, Rioja y con una pequeña pica en Madrid bajo la enseña comercial BM y, localmente en la comarca de Donostia, Super Amara, alcanzó la facturación de 703 millones de euros ( + 8%) y emplea a unas  4.400 personas.
Como se podrán imaginar el eje central de su discurso y el de los siguientes oradores fue la apuesta por el producto local, de calidad y la pujanza de los productos frescos como opción de compra de un consumidor, al menos en teoría, muy preocupado por la salud y les tengo que reconocer que el esfuerzo que están haciendo las distribuidoras vascas, la propia Uvesco pero también Eroski (Mercadona, por su parte, su apuesta, por ahora, se limita a lo estatal) por promocionar el producto local, lo más cercano y fresco posible, es innegable y digno de aplauso, impulsando la demanda y haciendo de empresas tractor para la organización y estructuración del sector productor que, lamentablemente, ni acaba de ordenarse en empresas cooperativas que concentren la oferta ni se muestra capaz de crear empresas logísticas que vehiculen, de forma lógica, ordenada y eficiente, la producción dispersa de nuestras pequeñas explotaciones.

2018-04-22

Renuncia



Les tengo que confesar que Carrefour me ha solucionado un gran problema. Como saben todos mis seguidores, los de aquí y los de más allá (les informo que este último mes además de los miles de seguidores del Estado me han seguido unos 800 italianos, 372 yanquis, otros de Alemania, Francia, Brasil y hasta 27 de Indonesia) , el sacrosanto habitáculo de mi sanedrín semanal, ósea la sociedad gastronómica donde nos reunimos semanalmente nuestra cuadrilla, volverá a abrir para nuestras fiestas patronales que son en la Ascensión del Señor (todavía hay jóvenes que piensan que existe una Santa Ascensión), previa ejecución de unas importantes obras a las que nos vemos obligados por gracia del amargado de arriba, el gran Cofrade de la Santa Amargura, que bien se merece ser coronado como el Señor de la Ascensión.

Pues bien, a lo que iba, que me disperso enseguida. La reapertura de la sociedad bien merece una comilona y ahí es donde entra en juego Carrefour que nos ha facilitado una innovación gastronómica proponiéndonos como entrante unas raciones variadas de insectos (sospecho que serán del agrado de mis 27 seguidores de Indonesia) para que los más cantarines puedan comer grillos y los más montañeros, su docenita de saltamontes. Me cuesta creer que esta nueva moda triunfe en mi sanedrín pero… cosas más difíciles hemos visto y quizás, en unos pocos años, tengamos de menú, insectos como entrantes, carne artificial de segundo y una tarta de hojas secas de postre. Como decía Arzalluz, ¡Tiempo al tiempo!.

La distribuidora gala ha abierto, a bombo y platillo, un hueco para este nuevo nicho de mercado que en  la Unión Europea entró en vigor el pasado 1 de enero del 2018 tras la aprobación por parte de la Comisión Europea de un nuevo paquete legislativo, conocido como “Novel Food” (nuevos alimentos) donde, entre otras muchas cuestiones, además de simplificar y agilizar la autorización de nuevos alimentos en el mercado europeo, se da cuenta de una nueva lista de productos autorizados en el Viejo Continente y en esta nueva lista, se incluyen los insectos.

No se crean que es casualidad puesto que en una jugada publicitaria bien meditada, la distribuidora gala ha lanzado esta innovación en una semana clave donde todos los medios de comunicación están especialmente sensibles y receptivos a la cuestión por su rabiosa actualidad con la celebración de la megaferia ALIMENTARIA en Barcelona y muestra de ello que hemos visto la noticia copando portadas e informativos en varias cadenas.

No he asistido nunca a dicha feria y por lo tanto poco puedo decir más allá de lo que leo en los medios y lo que me transmiten los baserritarras y pequeñas empresas agroalimentarias que van habitualmente, ahora bien, queda claro que la potente industria agroalimentaria, uno de los puntales de la economía española y su punta de lanza en cuanto a explotaciones se refiere, se ha volcado, una vez más, en presentar lo mejor de cada casa, desde los productos tradicionales y con amplia solera hasta las novedades bien por formatos, presentaciones, ingredientes, etc. Lo importante, hoy en día, es innovar para calmar la insatisfacción del consumidor que, a semejanza del adolescente que visiona vídeos en Youtube, constantemente, sin parar, abriendo y cerrando videos cada dos minutos, vuelca sus frustraciones en el plato y por ello quiere probar cosas nuevas constantemente para finalmente, tras llevarse muchos chascos, caer en la cuenta, que lo que realmente quiere y le gusta son los platos caseros de su familia y de su cuadrilla. Otra cosa es, no nos engañemos, quién hace esos platos caseros y para eso hay tres soluciones: primera, los cocina uno mismo; segundo, se pertrecha de numerosos tuppers que los acarrea cada finde desde casa de su madre-suegra o, tercera, la peor, la que nada tiene que ver con los platos caseros, te autoengañas y acudes al súper a comprar esos platos “caseros” que hace tu multinacional preferida, eso sí, de forma totalmente casera y con ingredientes naturales.

Quizás no sea políticamente correcto decir lo que voy a decir pero siento que muchísimas de las novedades o innovaciones que se presentan como tal son una solemne chorrada (aún me acuerdo de las naranjas peladas y servidas en bandejas unitarias con su correspondiente celofán) que no nos aportan, hablo ahora como consumidor, realmente nada y aunque hay innovación interesante en los procesos de elaboración, en formatos, etc. sigo pensando que la necesidad perentoria de estar en el “candelabro” comercial, acuciados por los distribuidores que quieren movimientos novedosos en sus lineales, arrastra a productores e industria agroalimentaria, frecuentemente, a embarcarse en proyectos que en su gran mayoría no duran un asalto y que les suponen un gran esfuerzo, desgaste  y una pérdida de energía que, mejor les vendría, la volcarían en hacer bien lo que se sabe hacer de de antemano. ¡Ósea, zapatero a tus zapatos!
No soy contrario a la innovación, ¡Dios me apiade!, ahora bien creo que debemos afinar el tiro y ser conscientes que en un sector agroalimentario tan básico y limitado como el nuestro quizás, aún a riesgo de no ser lo novedoso y guay que alguien quisiera, nuestro esfuerzo debiera centrarse en innovar procesos de producción, en innovar con el retrovisor y recuperar productos y variedades autóctonas, en mejorar cuestiones logísticas y adaptadas donde los pequeños puedan atender correctamente a un sector comercial y hostelero próximo e innovar en nuestros canales de información y aproximación al consumidor subrayando y haciendo hincapié en esos aspectos que los informes de mercado nos advierten que son los que fijan la opción de compra.

En definitiva, no abogo por renunciar a la innovación, pero, ahora que tan de moda está el renunciar a lo que no se tiene,  no renunciemos a lo que tenemos. Autenticidad.

Xabier Iraola Agirrezabala


2018-04-15

Siempre Positivo, Nunca Negativo



La semana pasada viví en Ordizia, in situ, por vez primera, la fiesta del Pastor (Artzain Eguna) donde se rinde un homenaje a la trashumancia con el paso de un gran rebaño por las céntricas calles del municipio y donde la incansable Cofradía del Queso Idizabal local, tributa un homenaje al queso autóctono con la presentación del queso nuevo de la temporada, recordándonos que el queso Idiazabal sigue siendo un producto estacional, mediante una ceremonia donde un famoso suele ser el encargado de dar el corte del nuevo queso y brindárselo a los presentes en la sala y con ello, al conjunto de la sociedad.

Pues bien, en este mismo acto, los ganaderos de la Sierra de Aralar regalaron una vara de pastor (makila) al alcalde de Ordizia y presidente de la Mancomunidad de Enirio-Aralar, Joxemi Santamaria, cuya entrega fue complementada con los bellos versos del joven ganadero Adur Gorostidi y las palabras de agradecimiento del pastor Josu Oiartzabal. Este gesto de agradecimiento por la labor que esta Mancomunidad está desarrollando en favor del sector ganadero de la montaña, fue gustosamente acogido por Santamaria quien, en un loable gesto de humildad, compartió la makila con dos mujeres que se están dejando la piel en el empeño (la directora foral de Montes, Arantxa Ariztimuño, y la pastora y concejal de Amezketa, Ainhoa Zuriarrain). Por lo que he podido saber, este gesto, en positivo, del sector ganadero no ha sido del agrado de todos y hay quien lo ha acogido como una bofetada para aquellos otros mandatarios que no impulsan el Plan de Gestión 2015-2018. Por si hubiera duda, se lo confirmo, han captado bien el mensaje.

Igualmente de positivo fue el mensaje lanzado por unas 200 personas que se reunieron en Bilbao para lanzar un llamamiento en favor del consumo de leche, por cierto, un consumo que desciende progresiva pero imparablemente en una sociedad como la nuestra, realmente preocupada por su salud pero que la confía, plenamente, a la ingesta de alimentos milagro de los que espera lo imposible mientras, en vez de incluir el deporte en sus hábitos de vida, se apalanca en el sillón frente a la pantalla, sea del móvil, tablet, ordenador o televisor. En estos momentos, según el último informe de consumo alimentario del Ministerio, el consumo por persona y año es de 72,86 litros y destacar que el consumo se ha reducido en el último año un 2,2% (la facturación se reduce aún más, un 2,6%, por lo que podemos concluir que se opta por leche más barata) que no se distribuye de forma equitativa porque mientras la leche semi-desnatada, la más comprada con un 45,9%, y la siguiente, la desnatada con un 29,2%, descienden aproximadamente un 0,6%, por otra parte, es la leche entera, la menos comprada con un 24,9% la que, para más INRI, más desciende llegando a perder un 7% en el último ejercicio.

2018-04-08

Letizia, Sofía y Cristina; el nuevo Trío Calaveras


Cogí los días rojos de la Semana Santa para recluirme en mi guarida costera de Armintza, correr a las mañanas por las endiabladas cuestas, vermuth mañanero, siesta y así, día va y día viene, en un malvivir que para qué les voy a contar.
La verdad sea dicha, me marché con cierto remordimiento al pensar que lo que es normal para una gran mayoría de ciudadanos que trabajamos en empresas, oficinas, …, ósea, tomarse unos días de vacaciones por aquello de hacer más liviano el duro ajetreo del día a día, es algo inusual o imposible para un montón de gente autónoma y entre ellos, por supuesto, quisiera destacar a los agricultores y ganaderos que toman sus vacaciones anuales, una semana como máximo, no en la época que ellos quisieran sino en la época de menor carga de trabajo. Avanzando en la reflexión, mientras iba con la lengua fuera por las empinadas cuestas, caí en la cuenta lo poco atractiva que puede resultar ese modo de vida para muchos jóvenes que, incluso los descendientes de productores, ven cómo su vida social se ve mermada por las obligaciones de la labor agropecuaria, por cierto, una cuestión (vida social, ocio, conciliación familiar, …) nada baladí para las nuevas generaciones.

Será por el remordimiento, o no, pero en alguna de las siestas llegué a despertarme al sufrir una terrible pesadilla donde se me aparecían cuatro ministros cantando, a grito pelado, la cantata de “El novio de la muerte” acompañando a un belicoso regimiento de la Legión que portaba un paso de la Semana Santa. Como se podrán imaginar, fue sólo una pesadilla fruto de mi imaginación porque enseguida caí en la cuenta que esta visión viejuna y paramilitar resulta algo increíble e impensable en un país moderno y civilizado como la España actual.



2018-04-01

Funcionariado Permanente Revisable

(En homenaje al recientemente fallecido FORGES)
En un momento como el actual donde todo son problemas y conflictos laborales, aunque sólo sea por pudor, uno debiera ocultar que va contento a trabajar y que disfruta con lo que hace. No obstante, siendo leal conmigo mimso, tengo que reconocer que no me faltan quebraderos de cabeza y que con lo que realmente disfruto es con la gente tan maravillosa con la que me toca tratar, empezando desde la propia organización, hasta la variada fauna con la que hay que trabajar. Es más, es bastante habitual que vuelva de numerosas reuniones, eventos y congresos, mitad admirado mitad enamorado de las personas que voy conociendo que, la mayoría de ellos, me superan en conocimiento, capacidad, destreza y experiencia.
Me ocurre con JoxeMari Aizega del Basque Culinary Center y su mezcla de sabiduría y humildad, con Álvarez-Coque de la Universidad Politécnica de Valencia que te da cuatro claves mundiales como si te estuviese explicando un cuento, con mi admirado Tomás García-Azcárate que combina proyección de futuro con dosis de humor que amenizan al oyente y el último, José Luis Rebordinos, con el que compartí mesa en el homenaje al maestro Roberto Ruiz y con el que salí tan enamorado del “mundo” que tenía que, casi casi, me lo traigo para casa, empaquetado y todo. Eso sí, los antes citados y otros muchos, me tienen embebidos pero con los que realmente la gozo es con mis queridos baserritarras, con la gente que está a pie de campo, con Mikel, Iñaki, Inma, Xabier, Idoia, Joxemari, Juanjo, Jon,…. con los que voy conociendo la verdadera realidad, la conformada por las cosas de la tierra y del comer. Por todo ello, no quisiera dejar pasar esta ocasión, sin hacerles llegar mi más sincero agradecimiento a todos ellos por lo que me hacen disfrutar, por toda esa sabiduría que me transmiten y por esa fuerza vital que me insuflan para seguir en el barro, a pie de campo, pero con la mirada puesta en el horizonte.