TORKEMADA

Lo tienes crudo

2018-04-01

Funcionariado Permanente Revisable

(En homenaje al recientemente fallecido FORGES)
En un momento como el actual donde todo son problemas y conflictos laborales, aunque sólo sea por pudor, uno debiera ocultar que va contento a trabajar y que disfruta con lo que hace. No obstante, siendo leal conmigo mimso, tengo que reconocer que no me faltan quebraderos de cabeza y que con lo que realmente disfruto es con la gente tan maravillosa con la que me toca tratar, empezando desde la propia organización, hasta la variada fauna con la que hay que trabajar. Es más, es bastante habitual que vuelva de numerosas reuniones, eventos y congresos, mitad admirado mitad enamorado de las personas que voy conociendo que, la mayoría de ellos, me superan en conocimiento, capacidad, destreza y experiencia.
Me ocurre con JoxeMari Aizega del Basque Culinary Center y su mezcla de sabiduría y humildad, con Álvarez-Coque de la Universidad Politécnica de Valencia que te da cuatro claves mundiales como si te estuviese explicando un cuento, con mi admirado Tomás García-Azcárate que combina proyección de futuro con dosis de humor que amenizan al oyente y el último, José Luis Rebordinos, con el que compartí mesa en el homenaje al maestro Roberto Ruiz y con el que salí tan enamorado del “mundo” que tenía que, casi casi, me lo traigo para casa, empaquetado y todo. Eso sí, los antes citados y otros muchos, me tienen embebidos pero con los que realmente la gozo es con mis queridos baserritarras, con la gente que está a pie de campo, con Mikel, Iñaki, Inma, Xabier, Idoia, Joxemari, Juanjo, Jon,…. con los que voy conociendo la verdadera realidad, la conformada por las cosas de la tierra y del comer. Por todo ello, no quisiera dejar pasar esta ocasión, sin hacerles llegar mi más sincero agradecimiento a todos ellos por lo que me hacen disfrutar, por toda esa sabiduría que me transmiten y por esa fuerza vital que me insuflan para seguir en el barro, a pie de campo, pero con la mirada puesta en el horizonte.


En estas estamos cuando me invitan desde la Diputación Foral de Gipuzkoa a participar en un think tank, un grupo de reflexión, integrado por personas de diferente condición, pelaje, formación, experiencia laboral, etc. con el sano objetivo de aportar nuestro granito de arena, el mío bastante más modesto que el del resto, a un plausible esfuerzo de reflexión colectiva impulsado por la institución foral con el ánimo de apuntar las trazas de la Gipuzkoa del futuro. ¡Ahí es nada!. Les adelanto, como se imaginarán, que me lo paso bomba, aporto poco pero vuelvo a casa con la mochila repleta de ideas, reflexiones y apuntes que, poco a poco, espero ser capaz de ponerlas en acción.
En su última reunión, acompañados del consultor Rafael Jiménez Asensio, trabajamos sobre la Gobernanza Pública para la Gipuzkoa 2025-2030 y en el transcurso del encuentro se fijaron como retos del sector público guipuzcoano, la digitalización, el envejecimiento de las plantillas y el relevo intergeneracional y finalmente, la irrupción en el sector público de la robótica y de la inteligencia artificial. Sin minusvalorar los otros dos retos, con respecto al envejecimiento de la plantilla, la preocupación parte de la constatación de una edad media de unos 52-53 años en la plantilla foral lo que, irremediablemente, conllevará que en el plazo de unos 10 años se jubilará media plantilla. A pesar de mi escasa capacidad soy capaz de imaginar la sonrisita en su cara con sólo pensar la cantidad de funcionarios que perderemos de vista y aunque soy consciente que entre la clase funcionarial hay numerosos profesionales como la copa de un pino, no es menos cierto, que también hay tropa de ineficaces y desmotivados que bien podrían ser los protagonistas de las viñetas del genial Forges, recientemente fallecido.
En estas estábamos cuando se habló de lo ilógico que resulta que en un mundo tan cambiante como el actual tengamos que integrar la función pública por personas con oficio vitalicio, contrato blindado, sin compromiso alguno por formarse, por mejorar o por ponerse al día en sus quehaceres. Más aún si tenemos en cuenta la inestabilidad imperante en el mundo laboral privado y es por ello que yo, en un momento de agudeza, que suelo tener de Pascuas a Ramos, acuñé el término de “Funcionariado Permanente Revisable”, haciendo un guiño dialéctico al terrible empeño de algunos y que gustó bastante a mis compañeros de grupo.
De vuelta a casa, seguí estrujando la cabeza al volante y caí en la cuenta que también el sector primario, con casi un 40% de sus activos ya oficialmente jubilado y con apenas un 10% por debajo de los 25 años, está necesitado de una renovación inminente e inaplazable además de una Revisión Permanente, en sus objetivos y en sus formas, para lograr que el sector productor esté alineado con los objetivos y ansias del consumidor final, no vaya a ser que estemos conformando un sector primario de espaldas a la sociedad que lo sustenta.
Hace 25 años el sector primario vasco puso los cimientos de lo que hoy somos y de nuestras estructuras pero conviene no dormirse en los laureles y emprender una Revisión Permanente no vaya a ser que la realidad nos supere y quedemos, lamentablemente, fuera de la misma. ¿estámos y/o seguimos respondiendo a las necesidades del consumidor vasco actual?. ¿contamos con las herramientas y estructuras necesarias para afrontar los retos que nos plantea la sociedad actual? Y finalmente, ¿cómo atraer a los más jóvenes al caserío?.
Como verán, no nos faltan motivos de reflexión. Dejémos de flagelarnos, reflexionemos y acto seguido, pasemos a la acción.
Xabier Iraola Agirrezabala


1 comentario:

chifus dijo...

https://elordenmundial.com/2018/02/05/la-pac-un-pilar-europeo-en-cuestion/?doing_wp_cron=1517851285.1907138824462890625000
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https://www.youtube.com/watch?v=nHjm7wtZhyc
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https://www.esglobal.org/semillas-cada-vez-menos-y-en-menos-manos/