TORKEMADA

Incoherencia plastificada

2015-12-20

Ilusión láctea





Hace unos cuantos años recibí la llamada de mi buen amigo Joxemanuel Goikoetxea, ya fallecido tras una larga enfermedad, y ex de muchas cosas pero sobretodo un verdadero líder del sector agrario que supo, desde sus diferentes responsabilidades, impulsar proyectos y estructuras que sustentasen la actividad en un sector primario tan pequeño y difuso como el vasco. Pues bien, a lo que iba, Joxemanuel me llamó nervioso porque el mandamás de la empresa láctea de base cooperativa EMMI de Suiza, inesperadamente, había aterrizado en Loiu con el propósito de dar una charla a ganaderos encuadrados en la cooperativa KAIKU y hacía falta activar unos cuantos ganaderos para que llenasen la sala a modo de atrezzo y el orador no se viese frustrado por su escasa capacidad de convocatoria.
Pues bien, los que acudimos a dicha charla, como se suele decir coloquialmente “para hacer bulto”, salimos mareados con la avalancha de números, estadísticas y conceptos que se nos escapaban al común de los mortales allá presentes pero, hete aquí que, también escuchamos algo de interés, algo tan simple y vulgar como es algo sobre la elaboración de queso.
Me explico, el suizo nos dio a conocer el trabajo conjunto entre la empresa y los ganaderos de vacuno de leche para desarrollar un queso de vaca de larga maduración, elaborado artesanalmente en las propias explotaciones y que era, posteriormente, comercializado bien directamente por el ganadero con su marca personal bien a través de la red comercial de EMMI con la marca EMMI artesano. Obviamente, los ganaderos y la empresa habían pactado previamente tanto la cantidad de queso a producir para la empresa como el precio por kilogramo así como que el ganadero autorizaba a la empresa a que ejerciese un control y seguimiento de la calidad de los quesos en la cámara de maduración particular del ganadero y que los precios mínimos de la industria para que no se pisasen el callo.
En pocas palabras, se potencia el valor añadido de la leche de vaca, se impulsa una red de pequeñas queserías en explotaciones pequeñas y/o medias, se proporciona seguridad y estabilidad al quesero a través del contrato de compra con la industria y de paso, se facilitaba la participación de la mujer que, habitualmente, en sintonía con lo que ocurre actualmente con las pequeñas queserías de pastores- elaboradores del Idiazabal, es la encargada de elaborar el queso.
Pues bien, estas cuestiones y otras similares han surgido en ...

2015-12-13

Las ausencias del debate (decisivo)


Viendo el Teleberri del finde caí en la cuenta que fui uno de los pocos que optó por quedarse por casa en el Puente de la Inmaculada ya que el que no se había ido a Madrid, se había ido a Munich y el que no, volvía al pueblo que, según parece es el refugio seguro al que todos recurren cuando el bolsillo anda constipado. Pues yo, también me quedé en el pueblo, en el mio, Legorreta para más señas, y siguiendo con la tradición familiar me dediqué a labores decorativas navideñas que van desde poner el pino hasta engalanar todos los rincones de la casa.

Agotado de subir y bajar de la escalera para el dichoso pino, además de reponer bombillas y mover figuritas y espumillones de un lado para otro, el lunes por la noche, incauto de mí, me puse frente al televisor para seguir el Debate Decisivo, la madre de todos los debates, tal y como lo venían vendiendo los de Atresmedia desde hace un mes, y tengo que reconocer que debo ser algo masoquista puesto que aguanté hasta el final.

Ejerciendo de politólogo y una vez descontada la lamentable ausencia de Guremariano, tengo que comentar que Soraya, la que en teoría más tenía que perder en la contienda viendo el lodazal en que se encuentra metido su partido, salió mejor, o quizás debiera decir “menos mal”, de lo esperado y el resto, consecuentemente, no cumplieron las altas expectativas iniciales. Resumiendo, creo que el único ganador del debate fue la propia cadena televisiva que organizó ese espectáculo.

Entrando en materia, me llamó mucho la atención que no se tratase, incluso que ni se mencionase, la cuestión vasca, lo que refleja, además de suponer un cierto alivio personal, que Euskadi está fuera de la agenda de los presidenciables y que en estos momentos no alcanzamos el rango de lo que hasta ahora conocíamos como “problema vasco”. Por tanto, primera conclusión, Euskadi pinta bien poco para esos cuatro.

Siguiendo con el debate pero ahora mirándolo desde la óptica sectorial del sector agrario y del mundo rural, tengo que concluir que....

2015-12-06

Orgullo casero



El imparable aumento de la población mundial previsto por todos los organismos internacionales hace que tanto las empresas agroalimentarias multinacionales como los estados más poderosos hayan fijado el sector agroalimentario entre sus prioridades. Ahora bien, esta prioridad global no casa con las prioridades locales o más cercanas y menos con las prioridades personales de cada uno de nosotros pues de otro modo resulta difícilmente comprensible que en un panorama global tan, en principio, goloso nos encontremos con un sector productor cada vez más reducido y envejecido.

En Euskadi, tenemos un sector agrario con unos titulares cuya edad media es de 58 años, es decir, en puertas de la jubilación “legal” y si acercamos la lupa a la estadística comprobamos que sólo el 10% de los titulares es menor de 40 años (40 años es el límite fijado por la Unión Europea para considerar a un productor, joven agricultor o no) y si miramos al tramo superior, comprobamos, con estupor, que el 33% de los titulares es mayor de 65 años (20% en Alava, 34% en Gipuzkoa y hasta un 39% en Bizkaia). Osea, un tercio de los baserritarras ya debiera estar jubilado, cosa que no ocurre por la singular naturaleza del oficio pero también, principalmente, por las “misericordiosas” pensiones que perciben nuestros baserritarras.

Los datos proporcionados son correspondientes al últimos censo agrario efectuado en el año 2009 y mucho me temo que en la actualidad, 2015, la situación será o similar o peor por lo que queda bien patente que es urgente la reacción del sector en su conjunto (baserritarras, agentes sectoriales, administraciones, etc) para poder hacer frente a esta delicada situación y reconducir la cuestión.

La incorporación de jóvenes al sector primario se enfrenta a una serie de problemas como el acceso a la tierra, la financiación para las inversiones requeridas por unas normativas higiénico-sanitarias y de bienestar animal cada vez más exigentes y la apertura y fortalecimiento de nichos de mercado que hacen que sea, verdaderamente, difícil contar con jóvenes que den savia nueva e ilusión al sector.

Ahora bien, casos como el de Xabier,....


2015-11-29

Soledad familiar



Mikel y Antonio son primos, “etxekonekoak” (vecinos dentro de un mismo caserío) y a su vez, socios de la misma explotación ganadera, una explotación de vacuno de leche. Ambos semi-jóvenes, junto a sus esposas, hace unos años decidieron tomar el relevo de sus progenitores y afrontar el futuro unidos superando así la inercia de una tendencia individualista mayoritaria en nuestro sector productor.

Ambos son ejemplo para otros muchos que defienden, en teoría al menos, la necesidad de unirse y colaborar para así poder ganar dimensión, diversificar o simplemente, para organizarse y ganar calidad de vida; no obstante, no dejan de ser un magnífico espejo donde sólo unos pocos se miran.

Pues bien, esta cuestión y otras similares fueron las abordadas en una conferencia que di hace unos meses sobre el futuro del sector agrario vasco y fue tras plantear la cuestión de la mano de obra en nuestras explotaciones y la soledad de nuestros baserritarras, cuando a la salida de dicha exposición, se me acercó amablemente uno de los oyentes y me sugirió la necesidad de abordar esta última cuestión en uno de mis artículos.

Cuando hablo de la soledad que viven nuestros baserritarras, los baserritarras profesionales especialmente, no me refiero a que vivan solos puesto cómo bien dice mi amigo Mikel (uno de los primos) en esta tierra hay muy pocos caseríos vacíos mientras son numerosos los caseríos que están abarrotados de gente, eso sí, que no trabajan la tierra.
La soledad a la que yo me refería se trata del resultado de un proceso de individualización de la actividad agraria que se viene dando y agudizando en las últimas décadas donde uno/a de los miembros de la familia es el titular y el único trabajador de la misma mientras el resto de los miembros de la familia que trabajan fuera del caserío van, de forma creciente e imparable, desentendiéndose de las tareas del caserío.

No quisiera generalizar puesto que hay ejemplos para todo y porque todavía hay muchos caseríos donde toda la familia, en mayor o menor medida, se implica en las numerosas tareas del día a día pero sí que constato una cierta tendencia a....

2015-11-22

La alegría de la huerta



Hace unos 50 o 60 años, miles de personas de otras comunidades del estado español vinieron a Euskadi con el ánimo de trabajar y así labrarse un mejor futuro para sus familias. Muchos de ellos provenían de pequeños municipios rurales de Castilla, Extremadura, Andalucía o Galicia básicamente y por ello, bastantes de ellos, con el fin de aliviar la maltrecha economía familiar optaron por ocupar las riberas de los ríos, carreteras, vías de tren, etc y destinar esas tierras, muchas de ellas de propiedad difusa, a la labranza.

Todos conocemos municipios vascos cuyos márgenes de carreteras, vías y ríos están abordados por estas huertas donde además de las hortalizas afloran, bastante más fácil que los champiñones, las consiguientes chabolas para aperos y demás enseres con lo que, lo que comenzó siendo unos pequeños huertos, en algunos casos acaban siendo verdaderos cortijos donde las chabolas de aperos se transforman en un coqueto refugio para el tiempo de ocio.

Tanto es así, que creo recordar que esta problemática era mencionada en el Proyecto de Ley de Paisaje, posteriormente fue tramitado a modo de Decreto, como punto negro a corregir porque según se podía leer entre líneas, a los políticos no les gustaba que los miles de turistas que circulan por nuestras carreteras vean semejante panorama.

Pues bien, actualmente, nos encontramos sumidos en una locura colectiva donde diferentes entidades y ayuntamientos (de todos los colores políticos además) se han lanzado a la carrera “electoral” de abrir parques de huertos y destinar ingentes fondos para comprar y acondicionar diferentes parcelas, en la mayoría de los casos de propiedad pública, dotándolas de agua, senderos para los desplazamientos internos, casetas para aperos, zonas de compost, etc.

Fue ya hace un par de años cuando me referí a este tema denunciando la actitud de la entidad financiera de este país por antonomasia, osea Kutxabank, quien haciendo oídos sordos a las peticiones del sector agrario profesional impulsó, quizás viendo la necesidad de mejorar su deteriorada imagen corporativa, el centro Ekogunea en Donostia y a través de él, una red de parques de huertos urbanos donde, supongo, habrá invertido un potosí mientras dejaba en la estacada a todo aquello con olor a baserritarra.

Ahora, contagiados por dicha fiebre, son numerosos los ayuntamientos quienes ....


2015-11-15

Kilómetro CasiCero




Transcurridas un par de semanas del bombazo de la OMS por el inaceptable informe sobre la relación del consumo de carnes procesadas y rojas con el cáncer, los medios de comunicación van alejando el foco de su atención a otras cuestiones (¡bendita Catalunya!) y con ello, quiero suponer que la alarma generada por el amarillismo de algunos medios, irá decayendo y consiguientemente, la situación se irá normalizando.

Aún teniendo en cuenta que las altas temperaturas, inusuales para las fechas en que nos encontramos, son poco propicias para el consumo de carne, no podemos obviar que el dichoso informe ampliado por los altavoces mediáticos ha provocado un bajón en las ventas de carne y según me cuentan mis contactos sectoriales, parece ser que la bajada se ha cebado en las carnes procesadas con un descenso que ronda el 7%, en las hamburguesas y en menor medida en el resto de carnes rojas con un 3% cuyo consumo, al parecer, se ha desviado a otro tipo de carnes como el pollo y/o el conejo.

Pues bien, tan cierto como que el progresivo silencio mediático supondrá una cierta recuperación es que el consumo de carne va progresiva pero imparablemente descendiendo en las sociedades modernas como la nuestra y por ello cada vez que escuchamos catastróficas previsiones basadas en un exponencial crecimiento del consumo de carne, debemos tener bien clarito que ese crecimiento no viene provocado por un aumento del consumo per capita en nuestro mundo occidental sino porque la costumbre de comer carne se va generalizando y extendiendo por amplias zonas e incluso continentes donde, hasta ahora al menos, la carne brillaba por su ausencia en la dieta familiar como pueden ser los países asiáticos y africanos, por cierto, países donde además se concentrará la explosión demográfica prevista para el año 2050.

Consecuentemente, el aumento de la demanda en esos países hará que se reactiven los mercados ganaderos en todos los rincones del mundo mundial, se potencie el cultivo de grano para poder proveer de alimento a la creciente cabaña ganadera y nuevamente, al igual que ocurre en otros muchos sectores, agroganaderos y de otro tipo, serán las empresas, multinacionales mejor dicho, que tengan la capacidad de almacenar, congelar, transformar y mover esas ingentes cantidades de carne las que se llevarán el gato al agua mientras el ganadero tendrá que conformarse con las migajas que caigan de la mesa donde se celebra dicho festín.

Valga como ejemplo, puntual y cercano pero clarificador de lo viajada que anda últimamente alguna carne que nos llevamos a la boca, el caso de un tratante que ....


2015-11-09

El mayorazgo de Usarraga-Berri



Mi abuelo Patxi vio nacer a 6 de sus 7 hijos en el caserío Aztiola de Bidania (caserío ubicado en las alturas más cercano a la vecina Beizama que al propio núcleo bidanitarra) puesto que el séptimo, el más joven, Pascual (mi padre) nació en el caserío Usarraga-Berri que, éste sí, se ubicaba en la zona llama de lo que se llamaba la Universidad de Vidania.

Mi abuelo, alcalde nacionalista destituido por los golpistas del 36, obró como el resto de la sociedad rural de la época y dejó todo su patrimonio, osea los dos caseríos y sus tierras, en manos de su hijo mayor, Patxi, que para eso era el indicado para personalizar la figura del mayorazgo y porque me imagino que mi abuelo observó que su hijo Patxi era muy buena persona. Por cierto, ahora que no nos oye nadie, les tengo que desvelar que como yo era su “besotakoa” (refiriéndose así al padrino que llevaba a su apadrinado al bautizo en sus brazos) mi nombre completo es “Patxi Xabier”.

El mayorazgo, antiquísima costumbre del caserío guipuzcoano, suponía que todos los bienes de un caserío se transmitían a un solo hijo, en la mayoría de los casos, al mayor de los hijos varones (aunque también existen ejemplos donde era la hija mayor quien recibió los bienes) y así, se lograba que el caserío se transmitiese en su integridad, sin divisiones ni particiones que harían inviable unos caseríos que, en la mayoría de los casos, ya eran pequeños y frágiles de por sí.

Es por ello que el sector agrario gipuzkoano comandado por la correosa abogada del sindicato agrario ENBA, Pili Zubiarrain y fuertemente apoyados por el profesor universitario, Mikel Karrera, además del impulso político del no menos correoso diputado Iñali Txueka, logró que allá por el año 1999 viese la luz la Ley 3/1999 donde se daba rango de Ley a esta tradición rural.

Tras la aprobación de dicha Ley surgió el debate sobre la necesidad de generalizar esta “libertad de testaje” vigente en el caserío guipuzcoano para el conjunto de las pequeñas y medianas empresas familiares que ven cómo, a semejanza de lo que ocurre en los caseríos, las particiones inter hijos/as en función del Código Civil español y los abonos compensatorios que el hijo/a que decide continuar con la saga familiar debe efectuar al resto de hermanos finiquita la viabilidad de la empresa y por lo tanto, se opte por vender al mejor postor para que todos los comensales tengan su correspondiente trozo de tarta.

Pues bien, esto parece que cambia radicalmente puesto que 16 años después, el Parlamento Vasco aprobó la Ley 5/2015, de 25 de junio, de Derecho Civil Vasco, ya en vigor desde el 3 de octubre de 2015 y que, entre otras muchas e importantes cuestiones, generaliza la hasta ahora costumbre circunscrita al caserío guipuzcoano al conjunto de la ciudadanía vasca, es decir, se extiende al conjunto de los ciudadanos de los tres territorios históricos y la regulación de las sucesiones , estableciendo un legítima única de un tercio del patrimonio, aplicable a todos las casuísticas, familiares y económicas.

Dicho lo dicho, siguiendo mi tradición de dar una de cal y otra de arena, una carantoña seguida de una coz que diría aquel, me tengo que volver a referir a una tropelía que recoge dicha Ley ...


2015-11-01

¡Mecaguen la OMS!



Todos los jueves del año, salvo excepciones de fuerza mayor, ceno en la sociedad con mi cuadrilla. Llevamos un porrón de años haciéndolo y creo que es un acierto con mayúsculas porque nos permite seguir manteniendo el nexo de unión que la vida moderna y las obligaciones familiares y laborales van debilitando con el tiempo. Como se imaginarán el tiempo hace estragos, cada vez estamos más cascarrabias y muestra de ello es que, si bien hace muchos años nuestra conversación versaba sobre juergas y ligues (los que lo tuviesen), ahora, con la mayoría de nosotros alcanzando la mitad de la vida, nos dedicamos lisa y llanamente a solucionar la mitad del mundo, dejando eso sí, la otra mitad para la semana siguiente.

Pues bien, este último jueves, se presentaba calentito puesto que a lo largo de la semana ya podíamos ir intuyendo el cabreo ante las noticias sobre el consumo de la carne y tanto es así, que dos de de nosotros, ya habíamos puesto el pertinente lema “Je suis Bacon/Panceta” en nuestro perfil del pelma Guaxap. A lo dicho, la mera presentación de una bandeja de salchichón para picotear (por supuesto, salchichón Basatxerri) fue el pistoletazo de salida para un acalorado debate sobre el maldito informe de la OMS, sobre los inconfensables intereses que se intuyen detrás de dicha organización, sobre los volantazos que anteriormente dio esa misma Organización sobre el pescado azul y todo ello, aderezado con la información sobre la decisión europea de regular los insectos, saltamontes y demás bichitos como alimento.

Al final, después de tiras y aflojas impropios en una conversación donde todos estábamos de acuerdo, llegamos a un cierto consenso recordando que esa advertencia para reducir el consumo de carnes procesadas (embutidos, básicamente) y carne roja ya la venimos oyendo desde hace muchos años y que casi ninguno de nosotros, tiene una dieta alimenticia centrada en esos alimentos por lo que, a modo de conclusión, por mucho que se empeñen los mandamases de la OMS, nosotros no vamos a alterar nuestros hábitos alimentarios.

Ni mi cuadrilla ni otra mucha gente por lo que deduzco al leer ....


2015-10-25

Amama Sebastiana



Esta misma semana se plasmó, negro sobre blanco, en el boletín oficial de Euskadi la Ley del Estatuto de la Mujer Agricultora que previamente fue aprobada en el Parlamento Vasco por unanimidad de todas las fuerzas parlamentarias allí presentes. Sí, lo ha leído bien, extrañamente fue aprobada por unanimidad concitando el apoyo de parlamentarios de derechas, centro e izquierda, sean nacionalistas vascos o nacionalistas españoles.

El Estatuto recoge una serie de principios, teóricos y generalistas, de apoyo a la mujer agricultora y de fomento de políticas de igualdad para poder visibilizar el hasta ahora “invisible” trabajo desempeñado por estas mujeres, heroínas del día a día y verdadero pilar del caserío.

Conozco de primera mano, no tengo más que recordar a mi querida abuela Sebastiana, de numerosos ejemplos donde el marido era el verdadero señorito de la finca, el que acudía a la feria semanal, el que mantenía las relaciones públicas con las fuerzas vivas (ayuntamiento, médico, boticario, párroco, etc.) mientras su señora, de forma callada, compaginaba las tareas domésticas con las propias del caserío como explotación y así, entre parto y parto, por cierto numerosos, se cuidaba la familia, se limpiaba la casa, se trabajaba la huerta y se alimentaba el ganado. ¡Ahí es nada!.

No les descubro nada si les reconozco que los tiempos han cambiado mucho y además para bien, pero aún así, son numerosos todavía los caseríos donde la mujer sigue en un segundo plano frente al omnipresente hombre que, salvando la distancia con los tiempos pasados, es el verdadero “relaciones públicas” de la familia y el que mantiene las relaciones administrativas, comerciales, etc. con todos aquellos que afectan a la explotación agropecuaria.

Por ello, acojo con prudente optimismo el Estatuto, y creo que ....

2015-10-18

El calentón final



Bochorno es la sensación que se me impone al ver el anuncio de una multinacional alimentaria publicitando un caldo industrial como “caldo casero” puesto que con dichas denominaciones no provocan más que el escepticismo de los consumidores así como una banalización de los términos y , por extensión, de los mismos productos.

¿Cómo se puede llamar “casero” a un producto elaborado en una fábrica, mediante procedimientos industriales y en cantidades ingentes? No quisiera ser inocente o ingenuo pero creo que el término “casero” debiera reservarse a aquellos alimentos producidos y/o elaborados en casa o en el caserío y , por eso mismo, creo que este caso del supuesto caldo casero es un claro ejemplo de engaño y/o fraude al consumidor donde empresas industriales se apoderan de dicha terminología que, lógicamente, no les corresponde.

Algo similar ocurre, al parecer, en el mundo de la restauración de hoy en día con numerosos establecimientos de “cocina casera” dedicados en cuerpo y alma a dar el calentón final a unos platos precocinados en las cocinas industriales de la poderosa industria agroalimentaria elaboradora de platos “readymade” . Los locales, dada la carestía del metro cuadrado, cada vez cuentan con cocinas más exiguas y las plantillas menguantes explican que numerosos hosteleros opten por la opción más cómoda y rentable que no es otra que tirar de catálogo de comercial y calentar, vía micro u horno, el plato precocinado presentándolo en su propio plato o con una decoración floral que le proporcione imagen de artesanía alimentaria.

Cada vez es más frecuente encontrase con platos elaborados en base a congelados, incluso el pan al que se le cae la corteza nada más tocarlo, y es ésta situación la que ha provocado que en el país vecino, Francia, considerado la capital mundial de la gastronomía, alarmados por esta degeneración de la restauración hayan optado por regular este asunto e impulsar una ley, fundamentada en la protección del consumidor, que requiere a los restaurantes a designar en sus cartas aquellos platos “fait maison” (hecho en casa) a base de materias primas frescas en su propio establecimiento.

No caben atajos, ni la excusa de la falta de tiempo, ni la carestía de los locales o el incremento salarial son razones suficientes para justificar el uso, mejor dicho abuso, de platos precocinados en empresas industriales especializadas en terceras, cuartas y quintas gamas donde la habilidad del cocinero final queda relegada al último calentón y menos, en un país como en Francia donde la gastronomía es una de sus señas de identidad nacional.

Y hablando de Francia, me viene a la memoria que en este paisito nuestro, osea Euskadi, ...

2015-10-11

Menos preocuparse y más ocuparse



La actualidad del sector lechero, al igual que la leche hervida en casa, se desborda por todos los costados y así, les tengo que comentar que desde mi último artículo centrado en el sector lácteo (Dignidad láctea) tenemos que las tractoradas fueron desconvocadas en vísperas del Acuerdo alcanzado en Madrid entre productores (Asaja y Cooperativas), industria láctea y cadenas de distribución al par de tímidas reacciones por parte de algunas cadenas a modo de subida.

Por cierto, la primera cadena en reaccionar fue Mercadona con una subida de hasta 2 céntimos y como hay mucho mal pensado que, calculadora en mano, comienza a sacar cuentas de los pingues beneficios que obtendrán los ganaderos, les tengo que aclarar que esta subida no era generalizada y aplicable a todos sus ganaderos proveedores y que nuestros ganaderos vascos, no han visto ni un céntimo de esa publicitada subida que ha sido únicamente aplicada a aquellos ganaderos de las zonas más castigadas.

Si bien el acuerdo no ha hecho más que firmarse y no ha transcurrido tiempo suficiente como para efectuar una valoración real de su eficacia, no es menos cierto que se puede constatar un cierto repunte de los precios de la leche de primer precio (forma finolis de referirse a la leche más barata conformada por segundas marcas bien de la industria o de la propia distribución) aproximándose al 0,60 mientras al mismo tiempo constatamos que, lamentablemente, algunas marcas de postín y renombre han optado por rebajar sus precios acercándose, peligrosamente, al precio de las marcas blancas oficiales.

Por otra parte, ya en plano sectorial, me gustaría destacar la inquina con que las organizaciones sindicales no firmantes, Coag y Upa, quizás porque es más cómodo no implicarse y tener las manos libres para criticar y halagar los oídos de algunos, han acogido el acuerdo y quizás sean impresiones personales mías pero mucho me temo que alguno hay que preferiría constatar el fracaso de dicho acuerdo antes que reconocer que se equivocó y que no llegó a firmar, por vértigo escénico. ¡Allá ellos!

Soy de la opinión que un líder debe decir a sus seguidores, en este caso ganaderos, no sólo aquello que estos quieren escuchar sino que también debe ser capaz de ir marcando el rumbo y la estrategia colectiva, con todas las dificultades de consenso que ello acarrea, para poder asentar las bases de un futuro mejor y donde los ganaderos dependan, cada vez más, de ellos mismos y no tanto de las decisiones de otros agentes como industria o distribución.

Conozco a mucha gente, no sólo ganaderos, que en distendida tertulia tabernera son capaces de solucionar medio mundo (¿algo habrá que dejar para la semana siguiente, no?) y al mismo tiempo de quejarse por todo lo malo que le ocurre buscando, eso sí, siempre, culpables en el exterior mientras que son capaces de ver y analizar su propia actuación y sacar las pertinentes conclusiones.

Por ello, creo que es hora de “preocuparse menos y ocuparse más” y que los verdaderos protagonistas del sector lácteo, los ganaderos y sus cooperativas, dejen de lamerse las heridas y reaccionen de una puñetera vez. Los ganaderos deben unirse en cooperativas, éstas deben cooperar para poder ganar músculo y dimensión para poder abordar conjuntamente proyectos de innovación, y por ello lanzó la siguiente preguntita, ¿cómo es posible que multinacionales del sector automovilístico innoven conjuntamente diferentes prototipos y mientras tanto, nuestras cooperativas lácteas y queseras son incapaces de colaborar, aunque sólo sea para impulsar nuevos productos?.

Por ello, me alegra observar que .... 

2015-10-04

Un vaso es un vaso y un queso es un queso



La capitalidad cultural europea de Donostia es el mejor de los marcos en el que ubicar la celebración en nuestro país de un concurso internacional tan prestigioso como el World Cheese Awards, allá por el mes de noviembre, donde se reunirán unas 12.000 personas entre productores, prensa especializada, empresarios, comerciantes, etc y donde los guipuzcoanos de la base tendremos una fenomenal excusa para ponernos morados con los mejores quesos del mundo mundial.

No tengo ni repajolera idea de lo que quieren hacer en este Donostia 2016 por lo que mucho me temo, conociendo lo triperos que somos en este país, que este concurso quesero y sus catas-banquetes-ferias paralelas serán, seguramente, uno de los eventos más concurridos y populares del año en cuestión.

Este evento, que se celebrará en el Basque Culinary Center (casa del siempre vivo Joxemari Aizega) supondrá un inmejorable escaparate para nuestro país en conjunto pero no es menos cierto que serán su gastronomía, su sector productor, sus productos y por extensión el mundo rural vasco los principales puntos de atención para estos visitantes que deberemos estrujar, en el buen sentido de la palabra, para sacar el mejor rendimiento a este evento tan importante.

Vaya por delante mi reconocimiento público para la asociación de pastores elaboradores Artzai-Gazta que ha sido el principal artífice de que este Concurso venga a Donostia y también a todos aquellos otros elementos que conforman el “ecosistema” agroalimentario vasco que han hecho posible la materialización de un sueño tan ansiado y tan esperado.

Supe de la noticia cuando me encontraba leyendo en Facebook las tribulaciones de mi admirado pastor Joseba Insausti, joven ordiziarra, autor de un magnífico queso “Otatza” que ha cosechado numerosos premios pero al mismo tiempo, uno de los pocos jóvenes que mantiene aún la costumbre de pasar todo el verano con su hacienda en la borda Esnaurreta de la sierra de Aralar y que, además de manejarse como avezado hacker con las nuevas tecnologías, es un esplendido ejemplo de la extraordinaria labor medioambiental que hacen nuestros ganaderos, única y simplemente, gestionando sus tierras para dar de comer a su ganado.

Pensando en él y en otros muchos como él, es por lo que creo que la celebración del World Cheese Awards en nuestra tierra debe ser aprovechado como un gran acto de reconocimiento a la labor que durante siglos vienen haciendo los pastores, la labor medioambiental a través del manejo de su hacienda ganadera, la gestión paisajística que desarrollan en nuestros montes y sierras, el mantenimiento, cuando no fortalecimiento, de una cultura gastronómica tan nuestra como el queso Idiazabal y la conservación de una raza autóctona como la oveja latxa frente a las constantes invitaciones a abandonarla por otras razas foráneas más productivas.

Un pastoreo tradicional, como el de Joseba, que será el principal perjudicado si la iniciativa de unos cuantas asociaciones ecologistas que respaldan una mayor protección y reintroducción del lobo en nuestra comunidad, sale adelante y logra el respaldo del Departamento de Medio Ambiente del Gobierno Vasco sin caer en la cuenta que el lobo y el pastoreo tradicional extensivo son, lisa y llanamente, incompatibles. Esperemos que nuestras autoridades gubernamentales sean lo suficientemente responsables y razonables como para no debilitar aún más la supervivencia de un sector ganadero con un horizonte algo delicado.


Por cierto, hablando de momentos delicados me ha venido a la cabeza ....


2015-09-27

A los incompetentes de Competencia


Hace unos meses escribí un artículo sobre la complicada supervivencia del comercio minorista en el medio rural con el titulo “Joxepi ha bajado la persiana” y lo que era un homenaje al comerciante rural, personalizado en mi amiga Joxepi, acabó siendo un trágico anticipo del fallecimiento de mi amiga puesto que a los pocos días supe que una voraz enfermedad se había apoderado de sus entrañas.

Pues bien, este verano los nuevos emprendedores, Eneko y Beatriz, que cogieron las riendas de este comercio familiar acometieron una importante obra de remodelación de la tienda, ampliándola, modernizándola y haciéndola más accesible a mayores y parejas con niños además de profundizar, por lo que yo percibo, aún más, su relación con la cooperativa Coviran y tal es así, que la fachada y cartelería es de la propia marca y así, como de rondón, pasamos de tener una tienda de pueblo a tener un verdadero supermercado de la cadena Coviran.

Viene esto a cuento porque los últimos años estamos asistiendo a una progresiva transformación del sector de la distribución donde los grandes centros comerciales ubicados en el extrarradio de la ciudad son complementados, cuando no sustituidos, por pequeños y medianos supermercados integrados en la trama urbana que hacen que también se modifique nuestra percepción hacia dichas cadenas que, paulatinamente, ya no son percibidos como grandes monstruos sino como unos pequeños centros, cercanos físicamente, y con una mayor conexión humana entre cliente y empleados.

Las grandes cadenas de distribución, salvadas las excepciones, ya no impulsan megacentros comerciales y optan por pequeños supers que, a semejanza de las tiendas de barrio, son visitadas,a pie, unipersonalmente, con mayor frecuencia (varios visitas por semana) y así los importes por ticket de compra cada vez son menores y más fáciles de digerir por la economía familiar dado que, salvo en los mundos de yuppie en que vive algún dirigente, la cosa está muy, pero que muy, “apretá”.

Ahora bien, si bien la ventanilla de venta es el pequeño, cercano y diverso super de barrio (cuestión más patente aún en el caso de las cadenas que se expanden a través de centros franquiciados) no debemos olvidar que, salvadas las excepciones, la ventanilla de compra sigue siendo única, lejana y grande y por lo tanto, las cadenas a través de sus centrales de compra, nunca mejor dicho, siguen “centralizando” sus provisiones en base a factores dominantes como el volumen y el precio mientras humaniza su imagen en el punto de venta.

El poder de las cadenas de distribución es enorme y creciente, tal es así que las 5 primeras empresas tienen un 50% de la cuota de mercado español, destacando sobremanera Mercadona con un 22% a gran distancia de los siguientes, Dia con 9%, Carrefour con un 8,3% y Eroski con un 6,2%, por lo que podríamos afirmar que estamos, en la práctica, ante una situación de oligosopnio (oligopsonio, son unos pocos compradores que están en capacidad de dominar el mercado en cuanto a cantidad y precios, en perjuicio de sus proveedores) en el sector de la distribución. Las empresas van creciendo, como los reinos medievales, fruto de acuerdos, bodas y fusiones, van fortaleciéndose según sea la zona de interés con la adquisición de pequeños grupos regionales y consecuentemente, reduciéndose el número de interlocutores con los que tanto agricultores como empresas agroalimentarias tienen que negociar las condiciones de compra, entre otras, el precio de sus productos.

2015-09-20

Perrotimbre



Acabadas las vacaciones de verano son aproximadamente 15 días que me incorporé a “mis labores” y aunque la vuelta está resultando complicada, no es menos cierto que no está el horno como para alegar chorradas como lo del síndrome post-vacacional y que es momento de, además de agradecer que tenemos trabajo, arremangarse y enfangarse hasta las partes nobles.

No obstante, diferentes situaciones vividas y escuchadas en este verano, provocan que no pueda quitarme de la cabeza un pensamiento que me ronda sobre la relación de los humanos con el mundo animal, tanto con los animales domésticos como con los animales salvajes.

Me explico, a mi mujer le dan pánico los perros, basta con verlos a medio kilómetro para ponerse rígida, paralizada y empezar a retorcerme el brazo para que le defienda y esta situación llega a ser tan evidente que, incluso los propietarios de los propios perros se percatan de ello y nos lanzan un “tranquilos, no hace nada” que, en vez de calmarla, no hace más que sulfurarla aún más. No le falta razón puesto que son muchísimos los propietarios que invaden calles, plazas y playas con sus perros sin atarlos, sin sujetarlos y sin tener en cuenta que la sola presencia de esos animales sueltos les provoca miedo y que donde estos animales hacen sus necesidades suelen andar niños y/o adultos que estamos hasta los mismísimos de pisar trofeos.

Dicho lo dicho, lo que me resulta curioso de la cuestión, más allá de los ataques de pánico de mi señora, es la relación de amistad que muchísimos humanos han llegado a entablar con sus mascotas y la evolución que dicha relación, entre humanos y animales domésticos, especialmente perros, ha tenido en estos últimos años o décadas.

Hasta no hace mucho, el perro era un animal doméstico con una función concreta como podía ser la guarda de la casa, el manejo del ganado en el caso de los pastores o la recogida de las piezas abatidas en el caso de los cazadores y la relación entre ambos, humano-animal, era jerárquica, con un humano predominante, y acotada a momentos puntuales donde el animal cumplía con las funciones o tareas que tenía asignadas.

Ahora, por el contrario, el perro es un miembro más de la familia, ¡qué digo yo!, es el rey de la familia y por ello vive con sus familiares en sus habitaciones, come croquetas, precocinados y pienso especial para mascotas, se va con ellos de poteo, a la playa y si hay que irse de viaje, ¡qué puñetas! pues se va, se le compra ropitas (a semejanza de la Barbie), si llueve se le pone chubasquero, etc.

Ya perdonará estimado lector si usted es uno de ellos, aún a sabiendas de que me voy a meter en un berenjenal, pero creo que ....


2015-09-13

Dignidad láctea




Tras la vuelta del periplo estival, viendo la que está montada en el sector lácteo y las cuantiosas protestas tanto en Bruselas como en el Estado español, creo que no me queda más remedio que, nuevamente, hablarles de la dichosa leche.

Las protestas, como se imaginarán, vienen provocadas por un importante descenso en los precios que perciben los ganaderos que, tal y como recoge el Observatorio Europeo del Mercado Lácteo, el precio medio en Junio del 2015 es de 0,30 €/litro, lo que supone un descenso que alcanza hasta un 20% para la media pero con una desigual incidencia que va desde el 15% en Austria e Italia hasta el 29% en Letonia y Estonia. A todo ello hay que añadirle el dato recogido por el economista Alan Matthews que fija en 0,34 los costes medios de producción por lo que, sin tener que ser muy avispados, caemos en la cuenta que hay un alto porcentaje de ganaderos que venden su leche por debajo de los costes de producción.

Aún más, por seguir añadiendo datos, que proporcionan un toque “académico” al artículo de marras, según un informe del Instituto francés de Ganadería (Institut de l´Elevage) , la razón de la bajada de precios está basada en una total descompensación entre el consumo y la producción y así, mientras las previsiones del banco holandés Rabobank preveían un fuerte y sostenido incremento del consumo chino que iría acompañado de un aumento en la producción, ahora resulta que nos vienen con que los chinos han frenado, o al menos ralentizado, su consumo hasta niveles del 2013 y además, el embargo ruso ha hecho estragos en el mercado del queso y grasas (reduciendo en un 60% sus compras) y para más INRI, cuestión de la que poco se habla, los europeos vienen progresiva pero imparablemente reduciendo su consumo lácteo (en España, el consumo per capita pasó de los 100 litros/año en el 2000 a los 75 litros del 2014) basándose en argumentos sanitarios y porque cada vez son más los médicos que, cuando no saben el origen del dolor de tripas, el estreñimiento o sursuncorda, se lo atribuyen a la leche de vaca.

Si el bajón en el consumo europeo y chino, además de las trabas del malvado Putin, han hecho de las suyas, no es menos cierto que en el otro lado de la balanza, en el de la producción, los países se han lanzado a la carrera por incrementar su producción sin hacer caso de las evidencias anteriores y así, siempre según el informe francés, tenemos que la producción de Julio-2014 a Junio-2014 en los tres principales exportadores de productos lácteos (Estados Unidos, Nueva Zelanda y Unión Europea) ha subido en 6 millones de toneladas, de las que la mitad corresponden al viejo continente.

Acercando el foco de atención, en lo que respecta al Estado español, comprobamos que el patio está muy pero que muy revuelto, principalmente en tierras gallegas, donde los ganaderos se han rebelado ante la tiranía de intermediarios e industriales sin escrúpulos que han provocado que existan muchísimos ganaderos cobrando precios indignos en torno a los 0,18-0,22 y por ello, a consecuencia de la comprensible y lógica furia, hemos visto la imagen de cientos de tractores rodeando las murallas de Lugo, bloqueando el centro de Santiago o participando en la Marcha Blanca por la “dignidad láctea”.

Pues bien, aunque la última vez que escribí sobre el sector lácteo (De aquellos barros, estos lodos) me cayeron unos cuantos tirones de oreja por parte de los afectados, no tengo edad para renegar en lo que creo y es por ello que ....


2015-08-14

Todos los sobaos NO son iguales (Blogosfera de DEIA)

Llevo varios años comprando sobaos para el desayuno de mi padre que al estar bastante enfermo requiere de alimentos fáciles de ingerir y la verdad sea dicha son bastantes años ya comprando una marca de sobaos, Martínez para más señas, que tras su exito empresarial inicial en Cantabria fue engullida por la multinacional Bimbo.
No hace mucho, conocí a través de una amiga, Nere de Armintza, unos exquisitos sobaos que si bien tienen una marca, en mi opinión no muy comercial para los tiempos modernos que corren, Sobaos “El Macho”, pero que compensan su peculiar nombre con un sabor a mantequilla que te hace relamerte los labios y de paso, te hace olvidar el insipido sobao industrial al que nos tenían acostumbrados.
Pues bien, volviendo al sobao industrial antes mencionado, acabó de ver una información sobre diferentes novedades que han introducido al adoptar una nueva imagen vintage, haciendo referencia a su imagen inicial por los años 60 y también, informan sobre una nueva receta al utilizar mantequilla “natural”.
Y yo me pregunto, si la novedad es el uso de mantequilla natural, ¿qué demontres estaban utilizando hasta ahora? ¿era mantequilla o un sucedaneo maquillado con aromas de mantequilla?
Picado por la curiosidad compruebo en la página oficial del sobao industrial que entre sus ingredientes tiene únicamente un 5% de mantequilla pero eso sí, cuenta con aroma de mantequilla que, al parecer, lo camufla todo o casi todo.
Por la otra parte, indago en la web de Sobaos El Macho y observo que sus productos están amparados por la Indicación Geográfica Protegida “Sobao Pasiego” y comprobando su reglamento , el de la IGP en cuestión, caigo en la cuenta que para ser “sobao pasiego” entre sus ingredientes debe tener un 26% de mantequilla. ¡Casi ná!
Ahora caigo en la cuenta del porqué estos sobaos pasiegos saben a mantequilla, impregnan de su fuerza el café con leche y te traen a la memoria gustativa el sabor de los pastos de la comarca del Pas mientras que el sobao industrial no deja de ser una vulgar madalena de forma rectángular.
A lo dicho, la verdadera calidad se reconoce a la primera por mucho que alguno intente ma(nte)quillarla con aromas.

2015-08-04

Artisau garagardoaren moda (DEIAko blogosfera)


Orain urte mordo bat nere senitarteko batzu, ohizko taberna bat izatetik, orduko modari jarraiki, erretegia jarri zuten. Handik urte batzutara, berriro ere modari jarraituz, gazteak erakartzeko edo, pub bat zabaldu zuten. Azkenik, beren trebeziaz baliaturik, jatetxe ospetsua izan zuten Madrileko erdi-erdian.
Beraiek bezala kontsumitzaileok erraz ikus dezakegu, gure inguruan, une oro modan dagoena eta horrela, pub izaera gaindituz, azkenik, irlandar erarako taberna erraldoia izatera iritsi dena.
Uneontan, ezbairik esan dezakegu artisau edota etxean egindako garagardoak daudela modan eta gauzak muturreraino eramanaz, noizean behin entzuten dugu etxean, bakailaoa sukaldatzen duen ahantzera, lagunartean egiten dutela garagardoa.
Modaren olatura igo asmoz, erne asko daude garagardo konpaini erraldoiak ere, merkatuaren zatirik txikiena galdu nahi ez dutelarik eta berahala hasi dira, heuren katalogorako artisau garagardoak egiten edota, errezagoa zaielako, artisau garagardotegia erosi, horretarako patrika zertxobait arinduaz eta heuren katalogoak areagotuz.
Olatu honetan dabiltza Euskadiko hainbat garagardogile artisauak, beren lekutxoa egin asmoz eta telebistan hainbesteko publizitatea egiten duten marka ospetsuei aurre egin nahiean, umiltasunez baina kalitaterik gorena heuren aldarri nagusia izanik.
Ez naiz neu, garagardozale amorratua eta mundu honetan ezagutzen dudan bakarra Jon Etxeandia urduliztarra da. Mutil alaia, zintzoa eta bere produktuan sinesten duena. Saiatzen da bertako materiak erabiltzen eta hain zuzen horrexegatik, poztu egin nau, bere Braggot garagardoan Lemoizko Lauraren IPAR-LORE eztia erabiltzen duela jakitean.
Biak bertakoak. Biak pertsona zintzoak. Biak gorenekoak. Eman diezaiegun lekua gure mahaian.

2015-07-26

¡De aquellos barros, estos lodos!



Recientemente escribí un artículo sobre la malvada política de etiquetado de alimentos y sobre la necesidad de ir clarificando conceptos, términos, eliminando malas prácticas y que los consumidores denuncien, aprovechando la facilidad de acceso a las redes sociales que tenemos todos y cada uno de nosotros, lo que consideramos una práctica abusiva o fraudulenta por parte de determinadas empresas para confundir al consumidor final y así, arrimar el ascua a su sardina.

Pues bien, tras aquel artículo, un lector me lanzó la siguiente pregunta ¿cuáles son los ingredientes de un filete? y yo, tras superar los primeros minutos de asombro puesto que considero que un filete no tiene más ingredientes que la propia carne, pude conocer un ejemplo práctico de etiquetado “malvado” donde una importante empresa cárnica murciana etiquetaba como filete lo que, en verdad, es un preparado cárnico salmuerizado donde además de un 85% de carne se pueden encontrar con agua, sal, proteína de soja, proteína de leche, azúcar, aromas, estabilizantes y antioxidantes. ¡Ahí es nada!

Según parece, si hubiese sido un filete “a secas”, además de que no tendría esos añadidos que alargan su caducidad, deberían haber etiquetado incluyendo el origen del animal, el lugar de engorde y finalmente su lugar de sacrificio pero, al ser un preparado cárnico estos requisitos no son obligatorios por lo que, legalmente, se cumplen todos los requisitos legales.

Algo parecido ocurrió hace bastantes años por estos lares cuando una serie de empresas y agentes que no querían incluir el origen de los animales comercializados y fue gracias a una enmienda de la organización agraria ENBA a través del parlamentario popular Iñaki Oyarzabal cuando se aseguró, al menos, que la carne amparada por el label Euskal Okela fuese nacida, engordada y sacrificada en Euskadi y creo que, mirando hacia atrás, fue una medida acertada que da seguridad y confianza a los consumidores vascos frente a la avalancha de producto foráneo que llega a nuestros mercados queriendo “vasquizarse” bien a través del sacrificio en mataderos vascos bien a través de comerciales de nombres con inequívocas referencias vascas.

Lo digo una vez más, la referencia al origen del producto debe ser algo importante para el consumidor cuando constatamos, una y otra vez, que empresas comercializadoras y distribuidoras apelan a un origen que ellos estiman atractivo para vender lo que, en realidad, no es. Termino, porque de lo que realmente quiero hablar hoy es del conflicto lácteo, refiriéndome a los numerosos corderos de Iparralde y del sur de Francia que son consumidos en nuestra Vasconia como “cordero de Castilla” tras haber sido sacrificado en tierras castellanoleonesas.

Pues bien, cambiando de tercio, utilizo la expresión “conflicto lácteo” para trasladarles el difícil momento que vive el sector lácteo europeo con unos precios bajísimos que son tan preocupantes que, incluso, el comisario europeo Phil Hogan se ha caído del guindo y comienza a dar muestras de preocupación porque lo que se estimaba iba a ser un festín por la conquista de los mercados exteriores, la eliminación de las cuotas lácteas, no es tal y ahora, tras comprobar que el tirón chino se desinfla, comienzan a no saber qué hacer con tanta leche puesto que los cantos de sirena en pro del aumento de producción han tenido un notable éxito en los países del Norte de Europa pero también en otras latitudes como Nueva Zelanda o Estados Unidos y el exceso de producción, cómo no, presiona los precios a la baja.

2015-07-19

El panfleto de Jaime




San Fermín fue el día elegido para la presentación del panfleto del sabio asturiano Jaime Izquierdo titulado “La conservación cultural de la Naturaleza” que aunó en el Museo San Telmo de Donostia a numerosa gente (no es que fuésemos muchos pero viendo que se trataba de la presentación de un panfleto) vinculada, directa o indirectamente con el sector primario.

Antes que nada quisiera aclarar que el uso del término “panfleto” para referirme a dicha publicación no tienen ningún afán peyorativo puesto que como bien sabrán los que allá estuvieron presentes, fue el propio Jaime quien lo calificó así, recurriendo a la tradición literaria inglesa, refiriéndose a una pequeña publicación cuyo objetivo es divulgar, breve pero eficazmente, una idea.

La verdad sea dicha, la asiduidad con que Jaime nos visita y nos forma con sus reflexiones y pensamientos me hace pensar que este asturiano está haciendo méritos más que suficiente para ser calificado como “hijo adoptivo” del caserío vasco pero al mismo tiempo, me viene un cierto sentimiento de tristeza, puesto que lo veo cómo un exiliado que, a semejanza de otros muchos, tiene más éxito fuera que en su propia tierra.

Frente a los que abogan por una política de conservación del medio natural, estética y estática, donde el medio fluya por sus derroteros silvestres y asilvestrados, sin injerencias humanas, etc. , Jaime, desde su tribuna universitaria pero en constante contacto con los paisanos que pisan y trabajan el terreno, evangeliza por una gestión activa del territorio agrario donde el ser humano, trabajando la tierra, con las labores agrícolas y ganaderas tradicionales y con el manejo de la cabaña ganadera modela el territorio, crea paisaje, expande vida y genera la suficiente riqueza para que esos mismos paisanos (en nuestro caso, baserritarras) sigan viviendo en dichos pueblos y no opten por la solución más cómoda, huir hacia la capital.

Desde luego que escuchar y leer a Jaime es como un soplo de aire fresco para la gente del sector primario puesto que es de los pocos pensadores que abogan por el fortalecimiento de la faceta productiva incluso en esos espacios naturales, verdaderos santuarios de la naturaleza o cotos cerrados a la actividad, por una nefasta concepción de la gestión medioambiental , limitándola a una total prohibición de cualquier actividad agroganadera.

Pues bien, en dicha presentación tomaron parte, además de los responsables de HAZI y Gobierno Vasco, impulsores y patrocinadores de la edición del panfleto, tomaron parte tanto Jakoba Errekondo como Imanol Agote, director de Patrimonio Cultural del Gobierno Vasco quien, con una delicadeza inusual en nuestro sector, hizo un bello paralelismo entre la conservación del patrimonio cultural y el patrimonio natural abogando, en ambos casos, por un uso y gestión compatible con la conservación y recordando que en el mundo cultural existen cientos de casos de magnífico patrimonio histórico que han sido abandonados al no lograr la compatibilización con un uso adecuado y sostenible.

Las de Agote, fueron unas palabras delicadas pero con una carga de profundidad en un momento como el actual donde ....

2015-07-12

El jardín de los parlamentarios




Recientemente un informativo de una televisión estatal daba cuenta del lio que se montó en pleno centro de Barcelona al comprobar que un jabalí campaba a sus anchas por sus calles y jardines y la presentadora destacaba que, si bien era bastante habitual que los jabalíes apareciesen en los barrios altos, no lo era tanto que entrase, como suele decirse coloquialmente, hasta la cocina.

Viendo este tipo de noticias y el cariz de show que le dan los propios periodistas, me refuerzo en la idea de lo alejado que vive el mundo urbano del rural puesto que en nuestros pueblos es más que habitual observar cómo los jabalíes o los corzos bajan hasta abajo ocasionando numerosos accidentes de tráfico y más de un susto si andas despistadillo.

Los jabalíes campan a sus anchas en las praderas y valiéndose de su poderoso hocico te levantan, en un pis-pas, todo un hierbal, girando la hierba como si fuesen jardineros que están poniendo el césped de Anoeta y lo que es peor, te dejan un trabajo interminable en adecentar y resembrar lo arrasado por estas bestias. Algo similar ocurre con los corzos que bajo la inocente apariencia de Bambi se comen todos los brotes, retoños y las ramas más tiernas sin distinguir si esos brotes están en el medio del monte o en medio del jardín municipal.

En referencia a éstos últimos, los corzos, llama la atención su rápida propagación llegándose a ser evidente la preocupación de los baserritarras y resto de vecinos del medio rural ante la plaga de corzos que soportamos y comienza a ser imperiosa la necesidad de afrontar esta situación y de aplicar medidas de control ante el exceso de población de corzos, sin olvidar por ello, a los jabalíes.

La imparable “cabaña ganadera” de corzos, además de los ya mencionados daños en plantaciones, resulta ser un excelente atractivo para bestias como el lobo que, independientemente de si hay cabaña ganadera o no, podría alimentarse de estos animalitos que a pesar de su cándida imagen tanto daño hacen al campo y a sus habitantes, es decir, que el perjuicio que ocasionan los corzos es doble dado que, además del que ocasiona en las plantaciones arbóreas, actúa como imán para una alimaña tan nefasta para la ganadería extensiva como es el lobo.

Sí, estimados lectores, el lobo es muy bonito para verlo en los documentales de Félix Rodríguez de la Fuente pero es la pesadilla de todos aquellos ganaderos que, de una forma u otra, utilizan el monte y sus recursos para la gestión de sus rebaños. El lobo, se diga como se diga, se explique como se explique, es incompatible con la ganadería extensiva y por ello es incompatible con el uso que nuestros ganaderos, especialmente los pastores, dan a los pastos de montaña pero también a aquellas praderas que están, más o menos, próximas a sus caseríos o cuadras.

Por ello me resulta incomprensible la petición de una serie de colectivos ecologistas que han solicitado al Gobierno Vasco que incluya al lobo en el Catálogo Vasco de Especies Amenazadas, con todo lo que ello supone de protección para dicha bestia, y confío que imperará la cordura en los despachos de nuestros responsables políticos puesto que un avance del lobo supondrá, si o si, la puntilla para el sector ganadero extensivo. ¿qué pastor se aventurará a dejar su rebaño suelto, día y noche, sabiendo que el lobo merodea por sus cercanías?.

Las leyes, algunas incomprensibles desde el punto de vista de los que trabajan en, con, desde y por la naturaleza, recogen reiteradamente diferentes aspectos que chocan con los usos y costumbres de la gente del campo y por ello, no me extrañaría que, una vez más, se impongan las tesis de los ecologistas, acompañados de sesudos informes de algunos ecotalibanes que campan por los despachos de la administración, frente al sentido común de la gente del campo que son, a fin de cuentas, los que con sus “inmensas barbaridades ambientales” en los últimos siglos han modelado el maravilloso paisaje que disfrutamos el conjunto de la sociedad.

Esta lejanía entre el campo y sus gentes para con los impulsores de normativas restrictivas e ilógicas en el ámbito medioambiental no queda ahí y así, como balsa de aceite, se extiende y propaga por toda la normativa que emana de las instituciones.

Pues bien, recientemente el Parlamento Vasco ....

2015-07-06

Etiquetas trampa


Cada vez que uno entra en un centro comercial de tamaño medio o grande deambula, al volante de un peligroso carro de la compra, por los pasillos que nos ofrecen miles de productos, muchos necesarios y otros muchos prescindibles, muchos bien etiquetados y otros muchos mal etiquetados, precisamente, no por algún error o imprevisto sino fruto de la intención de ocultar información al consumidor y de paso, orientar el carro hacia su lado.

He denunciado reiteradamente los etiquetados, legales pero malintencionados, de muchos productos alimentarios que utilizan nombres toponímicos de la zona, en nuestro caso vascos, para atraer la atención del consumidor y apelando a su corazón patrio, ablandar su resistencia a echar la mano a la cartera para finalmente, darle un sablazo conun producto que, seguramente, de estar bien etiquetado, no sería adquirido por dicho consumidor.

Son muchos los casos que he ido denunciando en las redes sociales y así, al igual que tenemos en el super (demostrando así por su parte una nula sensibilidad con el producto local) guindillas, tipo Ibarra, producidas en China y envasadas en Calahorra pero, eso sí, bajo el nombre de Gurutxe; pimientos verdes, tipo Gernika, producidos en Marruecos pero bajo el nombre de Izarra y así, suma y sigue, hasta el último caso que me he encontrado de unas pastas “caseras” con el nombre de Txindoki producidas en Avila.

En todos los casos mencionados, seguramente, y anticipándoles que no soy experto legal en la materia, se cumplirá la legalidad pero lo que no se cumple es el mínimo ético que se requeriría a todo producto que esté en el mercado; por cierto, y lo digo porque si no reviento por el malestar que me ha generado, también la salida a Bolsa de la compañía Euskaltel es legal pero el millonario embolso de dinero de sus directivos es inaceptable y contrario tanto a la ética como a la forma de ser de los vascos.

Relacionado con todo ello la organización de consumidores OCU ha lanzado una campaña bajo el llamativo nombre de “etiquetas trampa” (¿tendrán a Mayor Oreja de asesor de marketing?) para que los consumidores, divulguen en las redes sociales aquellos productos cuyo etiquetado induce a error por utilizar términos no apropiados o por ocultar, intencionadamente, la información, a veces contradictoria, que se detalla en la letra pequeña de dicho etiquetado y consecuentemente, exigen a la administración competente que la letra pequeña tenga un mínimo de 3 milímetros frente a los actuales 1,2 milímetros.

Pues bien, ojeando su web observo que exponen el caso de varios productos como el jamón cocido que no es jamón sino fiambre, la crema de bogavante que sólo contiene un 0,5% de concentrado de bogavante, el yogur líquido de Danone sabor fresa que no tiene ni un gramo de fresa, etc. y todos esos casos, me traen a la memoría, cómo hace unos años, tras terminar una de las numerosas dietas que hice para bajar peso, mi mujer que me veía segregar jugos salivares cada vez que veía el anuncio de unos tortellinis rellenos de jamón ibérico, decidió darme un banquete de pasta que, a la fin, fue un absoluto fracaso puesto que allí, así lo corroboraba la maldita letra pequeña, no había apenas carne y la que había, era una asquerosa grasa y, finalmente, un porcentaje ínfimo de restos de jamón ibérico.Por todo ello, estimado lector, le animo que se asome a la web de la OCU y les de su apoyo, al menos, en lo que a esta campaña de #etiquetastrampa se refiere.

2015-07-05

Txakoli, a basque wine open to the world

A country that boasts its own personality and character must have elements and indigenous traditions that set it apart from neighboring countries. That is the case with the Basque Country, which has its own language, Basque, political institutions based on their historical rights, cultural traditions (improvisation sung poetry, dance, etc.) and sports (Basque handball, rowing, rural sports, etc.) in addition to a rich culinary culture which is currently its best asset in representing the Basque Country to the rest of the world.
You can find Basque culinary treasures in a series of traditional dishes (cod, squid in its ink sauce, sheep milk yogurt, grilled T-bone steak, etc.) which are already part of Basque identity, but it wouldn’t be fair if I forgot that the basis of this culinary culture is sustained by some wonderful food products such as our meat, our milk, our fish, our home raised produce and our beverages such as txakoli and cider.
Vineyards in the province of Araba
Vineyards in the province of Araba. Photo: José Miguel Llano
Idiazabal cheese, sheep milk yogurt, beans (either the type produced from Tolosa, from Araba, or the Gernika variety), Ibarra pickled peppers, the Gernika pepper, cider, Rioja Alavesa and Navarra wines and Txakoli, among others, are the best examples of the many treats that make up the rich foods of Basque heritage. Being aware of this large range of foods, I have decided that it would be suitable to focus on a product that is so very much our own here: Txakoli, a Basque wine with lots of history that is expanding to the world.
In danger of extinction in the 19th century
Txakoli is a special white wine that has always been linked to the history of the Basque people, although it is known as a wine linked to the Cantabrian coast, it is no less true that there are numerous historical testimonies of its roots in large territories of the interior of the Basque Country, in the provinces of Gipuzkoa and Bizkaia, as well as in the Aiala Valley, in the province of Araba.
Txakoli winery in the open countryside.
Txakoli winery in the open countryside. Photo: Getariako Txakolina
Txakoli, as I said earlier, has been linked to the Basque people for several centuries, but it was in the 19th century when a series of plagues (oidium, mildium and finally phylloxera) put the cultivation of wine and the elaboration of Txakoli on the verge of disappearance and for this reason it is common, even among some Basques, to considerTxakoli as a new wine among us. Indeed, it was in the 20th century when because of the tenacity of some small growers, mainly off the coast of the province of Gipuzkoa, work was done to regain the cultivation and production techniques to improve the end resulting wine.
Vineyards on the coast of Gipuzkoa.
Vineyards on the coast of Gipuzkoa. Photo: Getariako Txakolina
It was Pedro Txueka, Patriarch of the Txueka family who led the prestigious Winery Txomin Etxaniz of Getaria (province of Gipuzkoa) and travelled to France to learn the precise techniques of French winemakers to significantly improve the development of Txakoli, previously disliked for its acidity. That knowledge was conveniently transferred to the rest of producers of Gipuzkoa, but, as a friend told me recently, its collaborative effort also came to Bizkaia arriving, in some cases, on an endless train ride.

2015-06-28

Los invisibles de Mary


Si les digo que esta semana acudí a Derio al acto del 50 aniversario de la Fundación Iturriaga-Dañobeitia, seguramente, le suene a chino porque muy poca gente conoce qué es la Fundación, a qué se dedica y se preguntarán el porqué de su relevancia, al menos, para mí.

Pues bien, comienzo reconociéndoles mi admiración personal por todas aquellas personas que habiendo recibido de sus progenitores un importante legado económico y patrimonial se dedican -al contrario que la inmensa mayoría que nos dedicaríamos a fulminarlo en viajes, comprarnos un cochazo, un casoplón y en tumbarnos a la bartola en alguna playa idílica del Caribe- a invertir en proyectos empresariales y así, además de intentar incrementar su patrimonio, asumir los consiguientes quebraderos de cabeza, al tiempo que creando empleo y generando riqueza para su entorno más cercano. Por ello, vaya mi más sincero aplauso para todos aquellos empresarios , desde el más pequeño hasta el más grande, que genera riqueza y empleo cuando muchos de ellos podrían vivir plácidamente con lo logrado hasta el momento.

Ahora bien, si a lo dicho anteriormente, le añadimos la particular casuística de Mary Iturriaga Dañobeitia, una mujer que nació en Erandio allá por el año 1912, hija de un armador que amasó fortuna e importante patrimonio rural, dado que durante años fue comprando caseríos del Mungiesado y Txorierri para que los baserritarras inquilinos no fueran expulsados de sus hogares por parte de los propietarios, que tras volver del exilio belga y tras la muerte de su madre, estimando que lo recibido de sus padres era excesivo y que debía revertirlo en bien de la sociedad y especialmente para un sector tan vulnerable como el sector agrario, creó en 1965 la Fundación que lleva sus apellidos para, principalmente, ayudar a los baserritarras a través de la formación, la capacitación técnica y el impulso de diversas estructuras de apoyo al sector primario, convendrán conmigo que la Fundación, por muy desconocida que sea, es muy relevante y un ejemplo a imitar.

Pues bien, los organizadores del acto de celebración, al mismo tiempo que presentaron el libro (sencilla pero magníficamente escrito por Jesús Mari Osés) tuvieron la osadía, o quizás fue un acto de irresponsabilidad, de invitarme como conferenciante para hablar, ahí es nada, del pasado, presente y futuro del caserío vasco.

Un titular tan generalista tiene su aquel en el momento de abordarlo por lo que me imagino que dejaría insatisfechos a la casi totalidad del auditorio, por cierto notable representación del sector primario, pero creo que una buena parte de los allí presentes, al menos así me lo manifestaron en el posterior lunch, compartieron la reflexión sobre visibilizar el sector primario.

En mi opinión, .....