Escapar por patas
La familia Txueka, propietaria de la legendaria bodega de Txakoli de Getaria, Txomin Etxaniz, acaba de se premiado con el premio de Euskadi Gastronomía en el apartado de Enogastronomía. Además de felicitarlos públicamente, conviene no ser cegado por el brillo de los premios y recordar que el éxito actual es fruto del trabajo de varias generaciones que han trabajado las escarpadas viñas al borde del Cantábrico y dado con la tecla de una exquisita elaboración del Txakoli. He utilizado la expresión dar con la tecla, pero los que conocen la vida del sector primario, son sabedores que no hay fórmulas mágicas si no un trabajo continuo, silencioso y compartido entre todos los miembros de la familia. Si tuviese alguna duda al respecto, no tiene más que mirar qué les ha ocurrido a aquellos futbolistas, actores y empresarios famosos que se arrimaron al mundo del vino esperando, además de chulear con su nombre en la etiqueta, obtener unos pingues y rápidos beneficios económicos. No los ...