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La geografía del descontento

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  Leyendo en la prensa dominical, más concretamente en el diario EL PAÍS, un reportaje sobre las elecciones en Castilla y León donde se fija la mirada en el comportamiento del mundo rural y agrario ante las diferentes ofertas políticas que se presentan al parlamento autonómico, me llama poderosamente una expresión, atribuida por el periodista, a Angel Martín, profesor de Sociología de la Universidad de Salamanca y que he utilizado para titular esta filípica dominical. La geografía del descontento es, en mi opinión, aquella que conforman los pueblos, paisajes, territorios, así como colectivos y personas que se sienten cabreadas, enfadadas por el ninguneo y abandono del sistema y, obviamente, por aquellas instituciones, entidades, partidos políticos y colectivos que esas gentes identifican como miembros natos del sistema que los arrincona. Precisamente, tal y como recoge el reportaje antes mencionado, el mundo rural y el sector primario son actores protagonistas de esa geografía ...

El vaso de la paciencia

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No sé a usted cómo se le habrá quedado el cuerpo tras el domingo electoral pero a mí, personalmente, peor que el cuerpo se me ha quedado el alma (sensible que es uno) al observar la fortaleza lograda por la ultraderecha que, incluso, ha llegado a superar la barrera de los cincuenta diputados. Su mensaje ha calado en municipios con fuerte presencia de inmigrantes, muchos de ellos municipios agrícolas con un sector productor y transformador altamente dependiente de mano de obra extranjera; su mensaje ha calado entre capas sociales ansiosas de más mano dura ante la cuestión catalana como si la cuestión se solucionase con sólo envolverse en la rojigualda y lo que más me duele, aunque no me extrañe, su mensaje ha calado entre gente del campo y del mundo rural que hartos de ser ignorados por el stablishment dominante hasta el momento y vilipendiados por diferentes movimientos ecologistas y animalistas, se han agarrado, como clavo ardiendo, a un mensajero que ha sabido tocarles...