El hueso de la aceituna
Dice una conocida mía que “hay más tontos que huesos de aceituna” y la verdad sea dicha, no le falta razón. Esta frasecita, al mismo tiempo que me hace gracia, me revuelve las tripas, escuchando los tambores de guerra que llegan desde Galicia. Escucho las advertencias de mis amigos de Unions Agrarias, sobre las ofertas de precios presentadas por las empresas lácteas allá presentes generando zozobra entre las ganaderías que ven como se hace realidad aquello de “qué poco dura la alegría en casa del pobre” y que el clima de estabilidad y buenos precios que vive la mayoría del sector puede venirse abajo. Conviene aclarar que estas ofertas iniciales tienen que ver más con el mero cumplimiento de la legalidad vigente, legislación que obliga a las industrias a presentar una oferta dos meses antes de la finalización del contrato vigente, que con la oferta definitiva que llegará dentro de dos meses. Lo cual no quiere decir, ni debemos pasarlo por alto, que hay industrias lácteas y algu...